Aun recordaba las primera vez que lo vio, aquella tarde lluviosa, la primera vez que lo cuido por la misma lluvia, se decía que los idiotas no se resfriaban, él era la excepción a la regla, como se había podido enamorar de tal persona, alguien tan impulsivo, bien, él también lo era ¡Pero Sully lo era más! Había sido realmente difícil darse cuenta de sus sentimientos, sobre todo porque él mismo se decía que era imposible, su amigo, su mejor amigo era hetero, lo sabía muy bien, pero aun así el corazón no se controla, ni mucho menos los impulsos, y gracias a que el alcohol le había dado la excusa perfecta fue que había ocurrido como un simple desliz, aunque ambos sabían que no era así, ninguno de los dos había estado tan ebrio para no poder haberlo evitado, estaban conscientes, y aun así todo paso.
Había sido la mejor noche de su vida, pero a la vez la peor mañana, todo había empeorado, todo se había derrumbado, fue entonces que tomó la decisión de separarse de él, reunirse con nuevas personas, nuevos amigos, y dejarlo a él solo con su nueva chica, que nunca fue solo había sido una confusión. Juntarse con nuevos amigos había sido la peor idea del mundo, meterse con personas que no debía, sino hubiese sido nuevamente por Sullivan posiblemente hubiese acabado peor que con algunos rasguños. Le debía su vida. Fue pasando el tiempo en que nuevamente se habían juntado, evitando el hecho de los sentimientos de Edward a él, mas esto no significaba el hecho que los había olvidado, simplemente los retenía con el solo propósito de estar junto a él, Sully lo sabía, Ed lo sabía y aun así podían vivir su día a día. Edward se había acostumbrado de ir siempre a la casa de su amigo, ordenando, cocinando, incluso quedándose a dormir, todo como si fuese una esposa, incluso lo molestaba con eso ¡Pero no podía evitarlo! Tenía una manía con tener todo listo. Una noche fue que Sully lo soltó, su padre volvía a casa luego de un tiempo y le pidió que no volviese a su casa por ese tiempo puesto que su padre era muy estricto, él solo asintió y acepto, no había porqué sorprenderse o molestarse, era algo normal, pero no podía evitar sentir cierta preocupación para con su amigo, tenía un mal presentimiento.
De eso ya había pasado unos días. Ahora. Ahora ya comenzaban las vacaciones de verano, era estupendo, tanto él como Sully habían pasado todos sus ramos, ahora ya no iba a su casa pero aun lo veía en la universidad, a pesar de ser años diferentes, el pelirrojo se alegraba de verlo de vez en cuando, pasar las tardes en un bar o charlando simplemente por ahí junto con unos amigos, si bien aun lo pasaba bien aun extrañaba pasar el tiempo a solas con él. Fue entonces que Sullivan lo llamo una tarde para charlar sobre algún plan que tenía para estas vacaciones, eso le sorprendió puesto que le dijo que era algo relacionado con sus otros amigos y quería que él fuese, no paso ni un segundo antes de que aceptara contento, estaba feliz por hacer ese viaje, no siempre salía así con amigos, por no decir que nunca lo había hecho, se irían a acampar a un lago lejos de la gran ciudad, ¿Qué mejor plan para esas vacaciones? Era el día de la partida y Ed tenía todo listo, solo esperaba a Sully en el lugar acordado, los otros se irían más adelante llevándose lo más pesado y ellos se irían en el bus.
Él también recordaba todo, ¡y vaya que lo recordaba! La forma instantánea en que había hecho buenas migas con ese muchacho de llamativo cabello pelirrojo parecía una dramatización de programa de televisión. ¿Lo habría molestado alguna vez por teñirse? Curioso, de eso no se acordaba. Una broma más por hacer. Después de altas y bajas, con las altas suficientemente altas y bajas muy bajas, habían consolidado su amistad con tanta confianza que parecía que se conocían de mucho antes, nadie diría que había pasado sólo un año desde la primera vez que se vieron. Sin embargo, había un pequeño algo que lo inquietaba de tanto en tanto, especialmente cuando estaba a solas en casa, o solo en su habitación con Edward durmiendo en el cuarto de al lado. Un algo que terminó de preocuparlo cuando su padre lo llamó avisando que pronto llegaría al puerto para disfrutar un par de meses de estadía en casa.
Su padre era terriblemente homofóbico. No quería hablarle sobre su amigo, más allá de alguna mención casual. No quería que lo viera y terminara formando una opinión equivocada respecto a él. Sabía que todo acabaría en desastre si llegaba a oír un mal comentario de la boca de su padre. Estaba seguro, porque aún si el aludido nunca se podría enterar de lo que dijera, él iba a defenderlo. Era en momentos así que desearía que su madre continuara en el mundo de los vivos. ¿Habría sido ella un poco más comprensiva? Seguro que sí. Probablemente ella podría entender lo que estaba pasando mejor que él mismo. ——————————-
—¡Date prisa, enclenque! Vas a atrasar el bus.
Entre risas se detuvo a un costado del bus, donde un muchacho terminaba de guardar maletas y bolsos en el portaquipaje lateral. Se quitó la mochila de acampar para pasársela y recibir un boleto con el número correspondiente para reclamarlo al terminar el viaje.
—Espero que aguantes la caminata que tendremos que hacer cuando nos bajemos, la zona de camping no está tan cerca de la carretera por donde pasa el bus.
Lo miró con inflando sus mejillas frunciendo el ceño, claro como él era más fuerte había terminado mucho antes, todos sabían que Edward no era bueno para los deportes, mucho menos en fuerza física. Bueno al menos podía hacer otras cosas…
- Voy – Grito mientras terminaba de dejar las cosas y corría hacia él para subirse al bus, se sentó al lado de la ventana para poder mirar el paisaje. Estaba emocionado, al fin y al cabo jamás había ido de campamento, pero en el fondo era más que nada porque estaría esos días sin separarse de él .
¿Acaso era obvio? … Quizás.
Cuando se sentó sus ojos instintivamente se desviaron a su rostro, no podía evitarlo, aunque siempre trataba de disimularlo. Carraspeo su garganta tratando de concentrarse en otra cosa. – Entonces… ¿Cómo te ha ido con tu padre? – Pregunto un tanto curioso, Sully jamás hablaba de su familia, pero quería saber si estaba feliz con él ahí; no estaba solo ahora en la casa.
Aun recordaba la primera vez que le había hablado de su familia, recordaba bien la historia de su madre, que su padre viajaba, y el sentimiento de preocupación que le había dejado al saber que vivía solo, era un tanto exagerado, no lo negaba, pero cuando de él se trataba se volvía mucho peor.
- Estará contigo todo el verano ¿No es así?
Se acomodó en el asiento del lado del pasillo, apoyando ambos codos en los brazos del mismo. Aunque de inmeiato pareció cambiar de parecer y echó un vistazo hacia atrás, asegurándose que no hubiera nadie para reclinarlo hacia atrás. Sólo entonces se volvió a poner cómodo.
—Sí, estará en casa por mes y medio o algo así. Es raro tenerlo tanto tiempo en casa, es muy... estricto, pero nos llevamos bien en general.
Sully muchas veces pecaba de despistado, al menos cuando se trataba de gustarle a alguien por quien no estuviera particularmente interesado, pero en todo el tiempo que llevaba conociendo a Ed había aprendido a leer mejor sus miradas y gestos. Podía sentir cuando tenía sus ojos encima, aún sin estarlo viendo directamente. Y en ese momento, podía sentir claramente como el pelirrojo lo miraba al hablar.
—Me dio unos consejos de supervivencia como si fuera una especie de Rambo retirado. A veces me olvido que es tan comando para todo, es como vivir con un sargento. —Cosa que no le gustaba del todo, pero con lo que sabía lidiar. —Así que si nos quedamos varados en la nada, te comeremos a ti primero. ¡Supervivencia del más fuerte!















