Rin doesn't look at him, mainly because Otoya usually talks nonsense.
Nonsense that drives his heart crazy, that runs and screams and tells Rin, “It's him.”
Rin has seen what love is on television, he recognizes the signs from the immense amount of television he has consumed. He didn't think it would happen to him.
And above all, not with this guy, Otoya Eita.
“...What?” he asks, against his better judgment.
He looks up slightly and meets Otoya's eyes, his eyes slightly open in surprise, perhaps not expecting him to answer, and Rin himself is surprised.
Otoya's shoulders relax, and a small smile of satisfaction plays on his lips as he answers.
“You're very cute.”
Rin tenses up. Not because of the compliment. Because of the look in Otoya's eyes.
It's love, pure, innocent, something you wouldn't expect from someone who claims to know the secret of how to win a woman's heart.
And yet.
Rin allows himself to believe.
“¿Sabes qué?”
Rin no lo mira, principalmente porque de la boca de Otoya suelen salir tonterías.
Tonterías que vuelven loco a su corazón, que corre y grita y le dice a Rin: “es él”.
Rin ha visto por la televisión lo que es el amor, reconoce las señales por la inmensa lista televisiva que ha consumido. No pensó que le llegaría a él.
Y sobre todo, menos de este tipo, Otoya Eita.
“... ¿Qué?”, pregunta, en contra de su buen juicio.
Levanta ligeramente la mirada y se encuentra con los ojos de Otoya, sus ojos levemente abiertos con sorpresa, quizás no pensó que le respondería y Rin mismo está sorprendido.
Los hombros de Otoya se relajan, y de sus labios tira una pequeña sonrisa de satisfacción a la hora de responder.
“Eres muy lindo”
Rin se tensa. No por el cumplido. Por la mirada en los ojos de Otoya.
Es amor, puro, inocente, algo que no esperarías de quien dice conocer el secreto de como conquistar a una mujer.