Me apetece hablarlo, expresarme, vaciarme de tanto silencio. Silencio convertido en un “te echo de menos" sin querer, pero realmente sintiéndolo. No me acuerdo de quién eres ahora como persona, sino del que fuiste conmigo. Tampoco de tus errores sino de tus aciertos. No recuerdo, o mejor , esta noche no quiero, acordarme de las veces en las que no te tenía pero sabía que volverías, porque hoy, está noche, sé que no lo harás. Y porque aunque lo hicieras, lo más seguro es que yo me perdiera , por mi. Porque ahora, a las dos de la madrugada me pesan más los besos, las caricias, las miradas, los orgasmos, los detalles... Me pesan y no sabes cuánto, porque he de decir que aunque no te quiera echar de menos, a veces , lo hago.













