Y así es como Leah gana una discusión —sus labios se arquearon en una clara sonrisa victoriosa, a la vez que elevaba sus brazos. —No te queda bien el sarcásmo, solo a mí, ¿lo sabes? —arqueó una ceja, con una sonrisa ladina. — Mjm, horripilantemente feo —asintió varias veces, como si sus palabas fueran verdaderas, algo que ella misma sabía que no era así. —Mi cara es hermosa, ya te gustaría ser como yo —su mandíbula se entre-abrió ofendida ante las palabras ajenas. —¡Ni siquiera te pegué tan fuerte! —una carcajada escapó de sus labios, sin esfuerzo alguno. —Nada, que eres idiota —palmeó su hombro, con lástima. —No…porque…no sé, pero yo me salvaría de la ola. ¡¿Perdón?! El único molesto acá empieza con A y termina en ‘’lec’’, aunque su sinónimo es imbécil —mordió el dedo con el que la señalaba, soltando una risa—, aprende que señalar es de mala educación. —¡Basta vos! Si estuviera mi mamá te acusaría —dijo amenazadoramente, de manera infantil. Una nueva ola colisionó contra el rostro ajeno, y junto a ello una risa por parte de la rubia. —Con dinero, dah, ¿de qué otra forma sería? —enarcó una ceja. — Un día manejaré y verás
-Solo te dejé ganar porque me das pena-se encogió de hombros en su sitio mientras arqueaba sus cejas-Mentira a mi me queda bien. A mi todo me queda bien-defendió. Entrecerró los ojos ante su acusación y negó con la cabeza mientras se cruzaba de brazos-Solo estas celosa-devolvió cual niño pequeño. Era increíble como con Leah parecía no importarle montar la mas infantil escena, pues a la larga aquello siempre terminaba divirtiendole.-¿Queres que te pegue de la misma forma que lo hiciste?-la fulminó con la mirada-Esa sera otra-chasqueo su lengua. Y entretenido se dedicó a oír sus teorías, e insultos. Permitiéndose soltar alguna que otra risa divertida-No te salvarías. Ese tal Alec seguro es genial, yo creo que lo estas subestimando o quizá no queres admitirlo porque es mejor que tu-inclinó su cuerpo ligeramente hacia ella. Pero cuando la otra mordió su dedo su primera reacción fue echarse hacia atrás-¡Leah! ¡Ser caníbal esta prohibido en algunos países! ¡Y Brasil entra en la lisa!-exclamo mientras sostenía su mano contra su pecho, para luego divisar si había quedado alguna marca en su dedo-¿Melody? Si ella me amaba-defendió, dejando a relucir su perfecta fila de dientes- Hasta Patch me quería-asintió repetidas veces. Aquella risa ya se había vuelto tan conocida que no le importaba oírla una y otra vez, pues desataba una enorme felicidad en su interior. Leah lograba hacerlo feliz, pero admitir aquello en voz alta parecía ser lo mas difícil del mundo-No se, hay muchas formas de pagar-sus cejas se arquearon a la perfección mientras se permitía caminar hacia la figura ajena. Acortando la distancia que los separaba, y guardó silencio por un momento. Tomándose el tiempo necesario para apreciarla de cerca-No puedo esperar, asi podrías ser mi chofer-y acto seguido se limitó a salpicarle una vez mas antes de echarse a correr hacia la costa