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#reyesmagos #panyqueso #pruebafeaciente (at Gracia, Cataluna, Spain)
El jugador olvidado
Como vimos durante la historia entera del fútbol, el deporte evoluciona. Quizás esa sea una de las cosas más lindas que se dan en el fútbol. De lo contrario, nos aburriríamos, y empezaríamos a ver otros deportes. La evolución no es necesariamente positiva: uso evolución simplemente en el sentido tradicional, físico, o sea, cambio a través del tiempo.
Pasamos de un fútbol súper ofensivo en los años '30, al catenaccio italiano. Luego vino el fútbol total de Holanda, luego vinieron los liberos reformados de los '80, jugadores talentosos que se dedicaban a defender. En los '80 y '90 hubo un aumento significativo de una clase de jugador especial: el enganche, un medio-volante, medio-delantero que, en los mejores casos, nos deleita con sus gambetas y sus pases en profundidad.
Sin embargo, hoy me quiero concentrar en otro tipo de jugador. En mi niñez, sólo conocí un jugador argentino que la ocupaba: Néstor Gorosito. Esta posición luego fue abandonada durante la era del enganche, y hoy vuelve a nosotros con más fuerza que nunca. Para quien no tuvo el agrado de verlo en acción a Pipo, me estoy refiriendo a la posición a veces llamada "volante tapón", otras veces "medio centro". Yo prefiero llamarla "mediocampista central" o "volante central". Creo innecesario agregar "ofensivo" o "defensivo", ya que la clave de esta posición es cumplir ambas funciones.
Comencé a apreciar esta posición a partir del 2006, cuando Verón volvió a Estudiantes y entendí a lo que jugaba. Lo había puteado durante años, por no entender cuál era su juego. Y de repente, de viejo, lo entendí. En esa época le empecé a poner atención a un jugador que hoy considero muy especial: Bastian Schweinsteiger. Ese joven volante alemán parecía entender a la perfección una posición en la cancha que, en esos días, recién empezaba a resurgir. Era un jugador con gran pegada, buena visión del campo, y buena marca. Además, no quitaba lugar en el equipo al enganche, que seguía siendo Michael Ballack.
Con el pasar de los años, esta posición ganó en popularidad, con jugadores como Andrea Pirlo o el reposicionamiento de Esteban Cambiasso, entre muchos otros. Sin embargo, yo considero que quien sigue entendiendo esa posición mejor que nadie es Schweinsteiger. Quizás ayudado por Khedira, quizás por los delanteros del equipo, Bastian siempre se las ingenia para encontrar la posición, dar el pase correcto, cambiar de frente, o simplemente dar un pase atrás para buscar una nueva jugada.
Sin embargo, los ojos del mundo se posan en Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Es algo que entiendo, ya que son jugadores excepcionales, pero se está volviendo repetitivo. No podemos poner millones de ojos en un solo equipo, el Barcelona de Xavi, Iniesta y Messi. Hay otras formas de jugar al fútbol, y muchas de ellas son igualmente válidas y entretenidas. Yo, hoy por hoy, elijo el juego de Schweinsteiger, y espero que ahora que ya no es tan joven sepa aprovechar su edad, su inteligencia, incluso su lentitud, para madurar como lo hizo Verón, y deleitarnos con ese fútbol pausado, inteligente al que nos había acostumbrado, en otros tiempos, don Gorosito.