“...-Esto es algo que te pasó. Un suceso terrible de tu vida. Pero no es lo que eres y no define la persona en la que te convertirás. ¿Me escuchas?
Si -susurro-. Te escucho.
.Si permites que esta enfermedad te domine, estarías renunciando a toda la fortaleza que tienes. Simplemente estarías rindiéndote, sin luchar -habla con calma pero suena como si gritara.
-He estado luchando.
-Tienes razón. Has estado luchando. Has estado en la guerra, solo que en una guerra contra ti misma. Toda esa ira y todo ese dolor lo estás canalizando contra tu cuerpo, ¿acaso está funcionando?
-Funcionará -lanzo.
-¿Cuándo? ¿Cuando estés muerta?
No digo nada.
-¿Será suficiente morir?
-No lo sé aún. No sé si será suficiente, pero es lo único que tengo...”
“...-Entonces, pregúntale.
-¿Qué?
-Pregúntale a Josh si tu muerte será suficiente para pagar por la suya -acerca su silla hacia mí, de manera tal que quedamos rodilla contra rodilla-. ¿Qué diría él?...”
“....¿Stevie? -me dice la psicóloga-. ¿Qué crees que te diría si pudiera hablar contigo ahora mismo?
-Suficiente -con los ojos aún cerrados emito un sonido entrecortado. Las palabras se arrastran por sí solas dentro de mi garganta-. Diría suficiente.
-Suficiente...
-Suficiente... muerte y abandono. Suficiente con este desorden alimenticio de mierda. Pero no diría de mierda, porque no maldecía.
-Entonces. no aceptaría tu muerte como una especie de sacrificio o penitencia por lo que ocurrió.
-Ese no es el punto.
-Tienes razón. El punto no es si Josh querría o no que tú murieras. Él no lo querría, Stevie. No lo querría. ¿Sabes eso?...”
“...-Sí.
-El punto es si tú quieres morir.
-No sé que otra cosa hacer -la verdad sale temblando a la superficie y abro los ojos de par en par. Ya no sé qué hacer. Estuve trabajando con tanta fuerza por desaparecer que ahora, en este preciso instante, no puedo imaginar mi muerte. Y tampoco me puedo imaginar diciendo que no quiero que suceda. Solo conozco esta forma de existencia, ni demasiado viva ni demasiado muerta-. No puedo hacer nada más -necesito recostarme necesito dormir.
-Falso.
-¿Sabes que no deberías decir falso? -me acaricio el cabello extremadamente corto. Debo lucir como un chico, pienso, De un momento a otro, haberle pedido a Eden que me lo cortara me parece de lo mas estúpido.
-Cuando algo es falso, debo decir falso -argumenta-. Y te digo que tienes otras opciones, como permitirte hacer el duelo y sentir angustia; como darle una oportunidad al tratamiento: como vivir, Stevie.
-Lo haces sonar como si fuera fácil...”
“...Es lo más difícilque harás en tu vida. Pero te estoy pidiendo que lo intentes, Stevie, sabiendo que siempre puedes volver al estado en que te encuentras si lo deseas. ¿Estás dispuesta a intentarlo? Si no es por ti, al menos hazlo por Josh.
-Yo... -lo busco, desesperada por oír su voz. Pero él se ha marchado y, sin su presencia, estoy girando sin dirección alguna-. No sé si puedo hacerlo. Tal vez sea demasiado tarde...”










