Cine: Eric
Johnny (Jesse Bradford) tiene un objetivo claro a pesar de atravesar una etapa confusa de su vida: quiere ser un piloto de carreras. Su destino es Charlotte, Carolina del Norte, pero su presente lo encuentra buscando fondos mientras deambula por las iluminadas calles de Las Vegas.
Allí conoce un mundo de decadencia y vicios, pero también a su mejor amigo, Eric (Jordan Brower), un muchacho que vive con una amiga de su madre (Daryl Hannah) tras el deceso de ésta. Eric, como sus compañeros de tropelías (entre los que se destaca Steve, interpretado por Jonathan Taylor Thomas), se dedica al robo y a la prostitución masculina (en su caso, sus clientes son varones). Sin embargo, a diferencia de estos, Eric es un joven gay que está profundamente enamorado de Johnny, a pesar de saber que tal clase de afecto jamás será correspondido. Ese es su mayor dolor: el de dar por sentado que su amigo jamás se interesará por él de esa forma.
También conocido como "Adicto a la velocidad", "Speedway Junky" (1999) es producido por Gus Van Sant, quien ya tocó una temática similar en "Mi mundo privado" ("My Own Private Idaho", 1991), reseñado en este blog. Marcó el debut en el largometraje del director y también guionista Nickolas Perry, quien aquí ha dado roles de importancia a actores destacados como Tiffany-Amber Thiesen, Patsy Kensit o Milo Ventimiglia.











