Mi crítica del concierto de la OJA ayer en el Teatro de la Maestranza.
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Chile
seen from United States
seen from Türkiye
seen from China

seen from Spain

seen from United States
seen from United States
seen from Argentina
seen from Colombia

seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands

seen from Uzbekistan
seen from Italy

seen from Spain
seen from United States
Mi crítica del concierto de la OJA ayer en el Teatro de la Maestranza.
“La música es la voz de Dios”
[Pepe Romero en la Elbphilarmonie de Hamburgo el 12 de marzo de 2019. La foto es de Maarten Ederveen]
Con 75 años recién cumplidos, el guitarrista Pepe Romero pasea por Alemania, en compañía de la ROSS y John Axelrod, la música de Rodrigo, Moreno Torroba y Sabicas
Tras su exitoso debut en la aún reluciente Elbphilharmonie de Hamburgo el pasado martes, el día en que la gira de la ROSS pasa por Colonia resulta duro, por los viajes y la exigencia de los horarios, pero Pepe Romero (Málaga, 1944) no deja de mostrarse amable y sonriente durante esta entrevista que tiene lugar entre el hotel donde se ha retirado a descansar unas horas y el autobús que lo lleva, junto a los miembros de la ROSS, a la Kölner Philharmonie, el auditorio en el que esta noche continúa su gira alemana de todos los años.
-¿Cuántos años ya? -Pues si tiene en cuenta que mi primer concierto lo di con 7 años, figúrese. Y si tomamos desde la fundación de nuestro cuarteto, han pasado ya sesenta años. Toda una vida.
-¿Y por Alemania? -La primera vez fue en enero de 1970, y desde entonces no he dejado de venir. Al principio era cada dos años, luego cada uno. Ya llevamos muchos años que venimos. Yo vengo siempre, o con el cuarteto o solo. No falto.
-Y esta vez ha sido con una orquesta española. ¿Se nota la diferencia? -Para celebrar mis 75 años qué mejor que un programa español con una orquesta española, además la de Sevilla. Porque yo nací en Málaga pero pasé mis últimos años en España, antes de marchar a California, en Sevilla. Me fui con 13 años, y de los 9 a los 13, años formativos básicos, muy fuertes, los pasé en Sevilla. En el año 70 empezamos a volver por España. Y ya es una relación continua entre los Estados Unidos y España. Tengo además casa en Granada. Para celebrar esos 75 años era importante que la gira fuera con la orquesta de Sevilla, que representa todo lo que son mis raíces, lo que es la guitarra
-Hace diez años hizo ya usted, como miembro del Cuarteto Los Romero, una gira por Alemania y Austria con la ROSS. ¿Ha notado cambios significativos? -Hace 10 años hicimos una gran gira, es cierto. Pero por supuesto que se notan cambios. Entonces fue con Pedro Halffter de director y esta vez es con John Axelrod. El maestro es una parte fundamental, es un tercio del total. La orquesta reacciona de forma muy diferente de un maestro a otro. Y yo estoy felicísimo con esta gira, con la otra también, que conste. Pero me voy muy feliz con la orquesta y con el maestro Axelrod. Hemos conseguido una unión musical muy natural entre los tres.
-Una unión que se ha fraguado en muy poco tiempo. -Es que esto es así. O se fragua en poco tiempo o no se fragua en absoluto. O es o no es. Y la conexión ha sido total.
-Usted es un guitarrista clásico. -Absolutamente
-Pero ¿lleva algo de flamenco dentro? -En este programa hay mucho de flamenco. Porque el concierto de Federico Moreno Torroba se titula Concierto en flamenco. La parte de la guitarra es música de Sabicas. Y Sabicas fue un gran intimo amigo de toda mi familia y mío. Yo siempre he sido un enamorado del flamenco, y el flamenco ha sido una fuente de la que han bebido no solo compositores sinfónicos españoles sino de todo el mundo: Albéniz, Falla, Granados, Torroba, Rodrigo, Debussy, Ravel, Glinka, Rimski-Korsakov y otros muchos se han sentido inspirados muchas veces por el flamenco. En esta obra, Torroba se mantiene muy fiel a sí mismo en su lirismo y su manera de orquestar, de componer, pero mezcla todo eso con una música que no es aflamencada, sino que es flamenco. La parte de la guitarra está basada en un disco de Sabicas que se llama Flamenco puro, y con eso está todo dicho. Fue en Sevilla donde nació mi gran amor por el flamenco. En Málaga escuchábamos cosas en la radio, pero en nuestra casa no teníamos grandes amigos de flamenco. Sin embargo en Sevilla nos hicimos amigos de toda la familia flamenca, de La Niña de los Peines, Manolo Caracol, Arturito Pavón, Paco Ávila, el Niño Ricardo, Manolo de Huelva, una amistad que ha continuado entre los flamencos y mi familia y que ha continuado conmigo, mis mejores amigos son Manolo Sanlúcar, era Paco de Lucía, Enrique de Melchor... Siempre ha existido gran amistad y una admiración mutua entre los flamencos y los clásicos.
-¿Se siente, junto a su padre y sus hermanos, responsable de haber introducido la guitarra española en los Estados Unidos? -En cierto sentido, sí, porque por las grandes ciudades americanas si habían estado ya Llobet, Segovia y otros, pero nosotros llevamos la guitarra a todas las esquinas del país. Llegamos a California en 1957 y desde 1959 nos cruzamos el país de este a oeste y de arriba abajo.
-Fueron años duros. -Fueran años muy bonitos, pero es cierto que salíamos de casa y teníamos doscientos conciertos seguidos o más y eso un año tras otro. Luego las giras siguieron, y siguen ahora, pero ya no con esa dureza, claro está.
-75 años cumplidos el pasado día 8, y de jubilación ni hablamos, ¿no? -De la música y de la guitarra uno no se jubila nunca. Puedes dejar los conciertos, pero no te jubilas. Todos los colegas que conozco que se han retirado de los conciertos siguen entregados a la música.
-¿La música ayuda a mantenerse física y mentalmente? -La música ayuda a conectarte con tu propio espíritu. Cuando una persona se conecta con su espíritu pasan cosas maravillosas y ese es el gran poder que te da la música. Pasamos la vida sin entrar dentro de nosotros, sin conocernos. Pero con la música... Mire, la música es la voz de Dios, la voz que nos une. Fíjese, en este autobús vamos ahora muchas personas, cada uno pensando en lo suyo, pero en unos minutos vamos a estar juntos, unidos a una misma vibración y sintiendo con atención lo que siente el otro, y uniendo el sentimiento del otro al tuyo para que en perfecta armonía y en perfecta coordinación rítmica y de sonido salga algo bello, que es la expresión de muchas personas sintiendo lo mismo al mismo tiempo.
-Para un guitarrista, abrazado a su instrumento, ¿esa vibración es especial? -Claro. Es que a la guitarra la tienes abrazada. El guitarrista no solamente la escucha, sino que la siente, porque la guitarra tiene una vibración que te penetra. Aprendes a sentir eso, porque esa vibración la sentimos todos cuando escuchamos música, pero no lo apreciamos, pero el guitarrista sí, porque es algo que está sintiendo físicamente.
-¿Cuántas veces ha tocado el Concierto de Aranjuez? -Yo diría que más de mil veces.
-¿Cómo hace para no convertirlo en algo rutinario? -La música es amor. Tú tienes que tener una relación con la música. El Concierto de Aranjuez es una obra perfecta, bellísima, genuina, inspirada, le llega igual al que no entiende nada de música que al más experto musicólogo. Y tú tienes una relación con esa obra. Es casi como un matrimonio. Cada vez que la tocas te compenetras más. En vez de volverse rutina se convierte en un sentimiento más fuerte. Yo, que lo he tocado mil veces en público y no sé cuántas ensayándolo, no lo toco nunca ni lo he tocado jamás tomándomelo a la ligera, como algo que ya me sé y puedo improvisar; le tengo un enorme respeto y siempre que lo toco estoy muy atento, porque necesito escuchar la voz del concierto, lo qué me está diciendo en cada momento, porque siempre te dice algo nuevo.
[Diario de Sevilla. 16-03-09]
Austera y atípica gala de aniversario. Crítica de Música .
Mi crítica de la Gala Lírica anoche en el Maestranza.
Fría despedida de Halffter.
Mi crítica del último concierto de abono de la ROSS ayer en el Teatro de la Maestranza.
Épica, drama y triunfo. Crítica de Música.
Mi crítica del concierto de la ROSS con Benjamin Grosvenor y Pedro Halffter ayer en el Teatro de la Maestranza.
Una solución asumible y apaciguadora
Mi primera aproximación (un poco de urgencia) a la noticia que damos hoy en el periódico sobre la sucesión en el Maestranza y la ROSS:
A nadie escapa que tras la decisión salomónica de separar la dirección artística de Maestranza y ROSS ha pesado, más allá de las componendas políticas, la oposición mostrada por un alto porcentaje de profesores de la ROSS a la continuidad del maestro Pedro Halffter en ambos puestos. Dirigir un proyecto artístico con una contestación interna tan notoria y radicalizada era sin duda el mayor obstáculo que tenía el director madrileño para su permanencia al frente de las dos entidades, y la cuerda se ha terminado por romper por donde suele: es más fácil prescindir del entrenador que de la plantilla. Más allá de su indudable componente político, la decisión parece razonable: manteniendo a Halffter al frente del teatro se contenta a la mayoría de los patronos de la institución y se aleja el foco de un problema que podría tener consecuencias imprevisibles, ya que a partir de junio de 2015 su contacto con la orquesta será mucho menor. Confiando en que la cohabitación no ocasione trastornos irresolubles, la elección de John Axelrod (Houston, 1966) como director artístico para la ROSS parece también una buena opción, ya que el texano no sólo había demostrado en sus dos comparecencias en el Maestranza una química excelente con la orquesta, sino que era quien presentaba el más sólido currículo internacional de cuantos optaban al puesto. Lo que no se entiende es que su nombramiento se plantee como una solución para los dos próximos años, ya que, en el fondo, cerrada y en marcha la temporada actual, para lo que se está contratando a Axelrod es para que prepare la programación del curso 2015-16. En estas circunstancias, ¿no habría sido preferible plantear esa temporada como transitoria y abrir un proceso serio para la siguiente? Juan Luis Pérez ha cubierto a satisfacción en otras ocasiones interregnos parecidos, y la temporada 2015-16 podría haber servido para que todos los candidatos preseleccionados pasaran por el podio de la orquesta. Después de un proceso selectivo disparatado, hecho a destiempo y con interferencias poco aceptables, la salida finalmente adoptada resulta al menos apaciguadora y políticamente asumible. Confiemos en que sea fructífera en el terreno artístico.
[Diario de Sevilla, 19-11-2014]
La transparencia y la confidencialidad según cómo, cuándo y dónde
Ayer nos enteramos por El Mundo que la comisión técnica encargada de elevar la propuesta a las instituciones para la elección del nuevo director artístico del Teatro de la Maestranza y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla ha invitado a seis candidatos a presentar sus respectivos proyectos. Son, además de Pedro Halffter, cuyo contrato cumplía justo ayer mismo, Marc Soustrot, Giacomo Sagripanti, John Axelrod, György Ráth y Karel Mark Chichon.
Fue un día de revelaciones, pues gracias a ese artículo que firma José María Rondón, nos enteramos también de los miembros que forman esa comisión técnica: Juan Víctor Rodríguez Yagüe en representación del Ayuntamiento de la ciudad, Manuel Ferrand por parte de la Junta de Andalucía, Antonio Garde como representante del Ministerio de Cultura y Francisco Rosario como representante de la plantilla de músicos de la ROSS.
Nada de esto se había hecho público. Al parecer, los miembros de la comisión técnica han firmado un documento de confidencialidad que, en buena lógica, debería afectar a las deliberaciones de sus sesiones, pero no a los nombres de los candidatos que han sido invitados al proceso, una información que debería ser pública, incluso con el añadido de quién ha propuesto a quién.
En último término, todo parece indicar que la filtración parte del Comité de Empresa de la ROSS, que, aparte saldar cuentas con los medios que considera desafectos, aprovechó para hacer campaña contra Halffter, colando de rondón una supuesta encuesta realizada entre los músicos en la que el madrileño sale muy mal parado, lo que me parece verdaderamente lamentable (la filtración interesada en un momento como este, no que Halffter quede mal, todo el mundo tiene derecho a tener su opinión al respecto).
Por si a alguien le interesa, hoy he publicado en Diario de Sevilla breves perfiles de los seis candidatos.
Pedro Halffter
Marc Soustrot
John Axelrod
Giacomo Sagripanti
György G. Ráth
Karel Mark Chichon
Juego de tahúres
Ayer por la tarde, las agencias de noticias primero y los diferentes medios locales después recogían el principio de acuerdo al que había llegado el Comité de Empresa de la ROSS con representantes de la Junta y el Ayuntamiento para la desconvocatoria de la huelga de los músicos prevista para el sábado. Como esos principios deben ser ratificados hoy por la asamblea de trabajadores y la empresa, habrá que mantenerse a la expectativa a ver lo que finalmente ocurre.
Lo sucedido ayer resulta de cualquier modo bien significativo de la degradación del ambiente en torno a las dos grandes instituciones culturales sevillanas, de las improvisaciones y el cortoplacismo con el que se están moviendo las autoridades políticas en este desgraciado episodio. A nadie se escapa que la gran perjudicada de ayer es la gerente de orquesta y teatro, Remedios Navarro, a la que se deja a los pies de los caballos en medio de unas maniobras propias de tahúres de poca monta, a los que el truco se les descubre enseguida.
Por la mañana, gerencia y Comité de Empresa no llegaron a ningún acuerdo. Por la tarde, la intervención del director de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales de la Junta, José Francisco Pérez Moreno, y de Jesús Maza Burgos, representante del Ayuntamiento, permitió que se alcanzara un pacto de mínimos para la desconvocatoria de la huelga. Ese pacto incluye dos arreglos, con los que se pretende dar satisfacción a las dos reivindicaciones por las que nominalmente había sido convocado el paro:
La participación de los músicos en el proceso de selección de su director artístico (algo que, por otro lado, ya estaba aprobado) con unas condiciones que habrá que esperar a lo que dice la ratificación del acuerdo de ayer, pero que pueden ser razonables, con la presencia de un representante de los músicos en una comisión técnica (no la de selección) y la posibilidad de que presenten sus propios candidatos. Como cualquiera medianamente sensato e informado del asunto sabrá, esta reivindicación no era más que un señuelo, pues la participación de los miembros de la ROSS en el proceso selectivo no había sido negada nunca, simplemente faltaba acordar el método en que se haría efectiva. Y por ser ecuánimes en cuestión tan dada a la demagogia, me gustaría recordar que existe un antecedente en el que la elección de su titular se dejó en manos de los músicos: fue tras la marcha de Klaus Weise en el año 2000. Los músicos se decidieron entonces por Alain Lombard, aquel maestro francés que ni siquiera llegó a terminar su contrato, dejando a la orquesta en la miseria económica. Una miseria de la que vino a sacarla el equipo encabezado por Remedios Navarro desde la gerencia, por otro lado.
Las administraciones prometen contemplar la petición del Comité de Empresa de disociar la actual gerencia compartida de teatro y orquesta en una particular para cada institución. Parece olvidarse hasta nuevo aviso esa reivindicación delirante de que los músicos participasen también directamente en la elección del gerente de su empresa. Y aquí es donde el juego de impostura de estos tahúres de la política se descubre en toda su prístina claridad. Asustados seguramente por la repercusión que había tenido su convocatoria de huelga, los miembros del Comité de Empresa parecen haber pedido una salida digna a su postura, y Junta y Ayuntamiento se la han dado aceptando algo que saben (todos: Comité, Junta y Ayuntamiento) que no tiene ningún recorrido: las administraciones firmaron en 2005 un protocolo de actuación que asociaba la dirección gerencial de teatro y orquesta, y revocar esa decisión, cuando es uno de los aspectos de la gestión cultural sevillana que mejor ha funcionado en estos últimos diez años, resulta hoy por hoy inasumible, entre otras cosas, porque supondría duplicar el coste del puesto, pues hay que informar a quien no lo sepa que Remedios Navarro trabaja como gerente de ambas empresas, pero, por la ley de incompatibilidades, solo cobra por una de ellas (una circunstancia que no se da en el caso de la dirección artística: Halffter tiene dos contratos mercantiles, uno con cada empresa; en este caso, la duplicación del puesto no tendría por qué suponer costes económicos añadidos para las instituciones).
El juego queda pues desvelado. El Comité de Empresa hace como que se cree que las autoridades se van a pensar muy bien eso de la gerencia particular para la orquesta, y los políticos esperan a que terminen las funciones de ópera y pase el último concierto de abono de la temporada (26 y 27 de junio) para anunciar que después de un profundo proceso de reflexión y de estudio, la reivindicación de los músicos no es asumible ni en términos económicos ni de eficacia. Al Comité de Empresa le quedará entonces el recurso de reconvocar la huelga para los dos conciertos extraordinarios de julio (uno de música de cine y otro en torno a los musicales de Broadway), pero esos ya no importan tanto. Todo queda por supuesto a la expectativa de que llegue el recorte salarial previsto, y los miembros del Comité pongan el grito en el cielo no porque les toquen una vez más el bolsillo (lo que sería absolutamente razonable y comprensible), sino porque, como ellos ya dijeron, la gerencia compartida no resuelve los problemas reales de la orquesta y blablablá.
Que por el camino a Remedios Navarro se la haya puesto en tan mal lugar que hasta Juan Carlos Pérez Calleja, el presidente del Comité de Empresa, se permitió ayer, según la agencia Efe, afirmar que Junta y Ayuntamiento “han entendido que era necesario” renovar la gerencia de la orquesta, eso a los políticos les da igual. Ellos ya han cumplido hoy con su misión pacificadora, y mañana Dios proveerá, ¿no hace lo propio con los pajarillos del bosque? Uno de los principales problemas de estos políticos nuestros es que no conocen bien la historia. En circunstancias como estas, habría que recordarles aquel momento de 1938 en el que Churchill le espetó en el Parlamento británico al Chamberlain que acababa de llegar triunfal y henchido de gozo a Londres tras conquistar la “paz para su tiempo” en Múnich: “Preferisteis el deshonor a la guerra y ahora tendréis el deshonor y también la guerra”.