La fotografía a escala se ha convertido en mi mejor ejercicio de paciencia y control de luz, permitiéndome explorar narrativas fuera de la urgencia informativa.
Crear mundos en miniatura exige la misma disciplina visual que la calle, pero con la libertad total de dirigir cada sombra y cada detalle. Aquí un breve ensayo visual donde el tamaño de la figura es lo de menos, porque el enfoque lo es todo.














