¿Es necesario un referéndum?
Obviemos la bandera tricolor y la segunda república. Es difícil, pero hagámoslo. Pido este esfuerzo para centrarnos en el debate real de estos días. Definamos el estado: España es una monarquía parlamentaria, cuyo centro democrático son elecciones cada 4 años a distintos niveles de competencias: estatales, autonómicas y locales. El resto de formas de participación ciudadana son únicamente ILP's, y algún referéndum puntual que se ha realizado. La monarquía nos viene de una transición que tuvo un contexto social muy diferente al actual, donde la necesidad conceptual de una figura intermedia que diese estabilidad se consideró necesaria. Ahora esa figura pide el relevo de sus funciones en la jefatura de estado, la democracia no esta en pañales, sino que es madura y experimentada, han pasado 36 años de sus inicios, solo un cuarto de la población actual votó el referéndum constituyente. El contexto socio-político es muy diferente al de entonces: Una sociedad más culta y preparada, derechos humanos afianzados, de un estado de bienestar sano hemos pasado a una crisis de confianza institucional, la corona debido a una cadena de escándalos pierde valoración entre los ciudadanos, existe una crisis social por un deterioro paulatino de las condiciones de vida y derechos fundamentales, se acentúan diferencias abismales entre el grueso de la población y una élite política y económica. Y en toda esa debacle del ya no cercano estado del bienestar nacen movimientos que reclaman una democracia más participativa, con transparencia y control ciudadano. Más demo y menos cracia. La jefatura del estado va a cambiar en un ambiente calificado de "normalidad". La ciudadanía que siente una fuerte desafección hacía los políticos ven como de nuevo se toma una decisión importante a sus espaldas. Surgen voces pidiendo un referéndum para ser participes del proceso, que pregunten si queremos monarquía o república. Pero rápidamente y con un despliegue mediático abrumador se desestima sin un debate serio y articulado.
Y ahora viene una pregunta clave ¿Por qué merece la pena preguntar? Porque sería aceptar la madurez democrática de los ciudadanos, capaces de decidir que modelo de estado quieren. Sería una forma de tener más democracia y participación, en vez de la imposición del jefe de estado. España no es la misma que la del último proceso constituyente, ni sus gentes iguales. El contexto del 78 se ha agotado y nos enfrentamos a una realidad muy diferente y a un futuro incierto. Preguntar a la gente no es inestabilidad, preguntar a la gente es legitimar la democracia, no atacarla. Es dotarla de unos nuevos cimientos para que aguante más tiempo sin fisuras, un referéndum servirá para restaurarla de los embates del tiempo. Es hacer que distintas generaciones se sientan identificadas con el modelo de estado en el que conviven. No hay que tener miedo a preguntar, hay que tener miedo a que te impongan políticas relevantes sin querer consultarte. Pues ya aprobarón la reforma de la constitución para que el estado doblase la rodilla ante la deuda, hoy es el jefe del estado y mañana quién sabe. Un referéndum es clamar por más democracia, por el bien de la misma, por sus habitantes. Sigamos avanzando, en nuestro viaje hipotético, y pensemos en las opciones ante un referéndum. Gana la monarquía. Pues el modelo estado ha sido legitimado, la gente ha decidido que el sistema actual le satisface, y en la estructura de la instituciones apenas habría cambios relevantes en el futuro. Los republicanos aceptaríamos la voluntad popular pero seguiríamos haciendo divulgación de nuestras ideas.
Gana la opción republicana. La gente ha decidido que todas las instituciones del estado deben ser democráticas, la jefatura dejará de ser por línea sucesoria y pasaría a ser refrendada en las urnas. Eligen más control popular en las instituciones. Pero esto solo sería el principio, habría que empezar un proceso largo y apasionante, pues habría que definir las competencias de la jefatura del estado. Especular más allá de este punto es difícil, pues sería volver a gatear en el camino democrático, forjaríamos nuestro futuro como pueblo. Un nuevo proceso constituyente. No se trataría de recuperar el pasado sino de construir un futuro más justo.
PNI.













