Haré de mi página un desahogo personal
Hay muchas cosas que quiero decir pero a la vez no. Quiero que alguien escuche lo que tengo para decir, pero no quiero que sea una persona a la que pueda afectar con lo que diga, así que aquí estoy.
En el mundo hay 7 billones de personas, y entre ellas estoy yo, que por lo general me siento como si fuera la única que se siente sola o incomprendida, por más ridículo que suene. Pero es normal que piense eso, de hecho, cualquier persona tímida o introvertida alguna vez ha sentido esto en su vida, así que cuando dejo de tener mis crisis existenciales trato de ser razonable y entender que es “normal” que me sienta así, aunque eso no significa que sea bueno y que de hecho no me hace sentir mejor sino lo contrario, pero de todas formas, es una realidad. Aunque te sientas solo en tu sufrimiento, lo más probable es que una cuarta parte de la población del mundo se sienta exactamente de la misma forma.
Soy perfeccionista, así que si hago algo, trato de que quede lo más perfecto posible, y si no soy buena en algo, por lo general lo evito, y como soy un desastre en las situaciones sociales, mi cuarto se convirtió en mi refugio favorito y mi cama en mi amor verdadero. Cuando me vine a dar cuenta, estaba tan acostumbrada a mi autoencierro que terminé desarrollando hábitos desagradables, que se me hacen super difíciles de dejar, porque aparte de introvertida y perfeccionista, soy súper obsesiva, y en consecuencia tenemos a una persona que no se cree suficiente para que alguien la considere su persona más importante, que se siente impura y decepcionada de sí misma porque se está descuidando, por culpa de su pereza y obsesión, la única cosa en la que puede ser “perfecta”.
Estoy cansada de ser así, harta, desesperada por cambiar, pero es tan, tan difícil, que muchas veces pienso “ya qué, de todas formas no le estoy causando daño a nadie” pero sí lo hago, y le hago daño a la persona que debería ser la primera en cuidar, yo misma. Así que escribiré en tumblr una vez a la semana todo lo que digo, para recordarme que no debo volver a ese pozo, que aunque sea de la forma en que soy, eso no significa que no puedo buscar (sí, buscarla, porque nadie me la va a dar) mi felicidad.
Nota: No sé si alguien me vaya a leer, o le vaya a buscar, pero espero que en el futuro, esto ayude a alguien, y que si ayuda a alguien, que por favor me lo diga, porque quizás me sienta avergonzada de mí misma en un rato por abrir mi corazón para un público invisible y me esconda de nuevo en mi caparazón.













