Demasiada perfección hace que el cielo se ponga celoso.
La esposa valiente.
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Demasiada perfección hace que el cielo se ponga celoso.
La esposa valiente.
Sinsajo (mensaje del Presidente Snow). Vale, vale, vale, vale, vale, vale. Pues ya no había subido una nueva entrada, y ahora que salió ÉSTO no dudé en compartirlo, es que es perfecto.
Perfección.
Sí, soy orgullosa, celosa, cabrona, borde, bipolar y cabezota. Soy de las que no respiran sin sus amigas. De las que no se duermen hasta pensar antes cuatro tonterías. De las que discuten aunque saben que no tienen razón. De las que creen en lo imposible. De las que le ponen su mejor cara a un día gris. Si, lo admito, soy tan creída como nadie en este mundo. De las que piensan que no hay vida sin música. De las que dan mil vueltas a lo que hubiera podido pasar si hiciera esto o aquello. De las que ponen motes a todo el mundo. Y de las que no paran de reír hasta que les duele la barriga. De las que los pequeños detalles le sacan una sonrisa. De las que se muerden las uñas cuando están nerviosas. Y de las que bailan sin parar con el temazo del momento. De las que se ponen guapas un sábado tarde para acabar sentadas de en el suelo. Y de las que se hacen un peinado bonito y acaban con una coleta. De las que se hacen las locas cuando no quieren algo. Pero, de las que dan la dignidad para alegrar a una amiga. De las que piensan en el ahora. Y aprovechan el momento. De las que abrazan a sus amigas sin ningún motivo. Soy todas esas cosas y muchas mas. De las que cree en el amor a primera vista. De las que espera a un príncipe azul. Y de las que fantasea con un mundo perfecto. De las que quieren hacerse mayor para hacer muchas cosas. Pero de las que les encanta este momento por muchas otras. Soy una chica como cualquier otra, no tengo unos ojos preciosos, ni un pelo increíble, no tengo el cuerpo perfecto, y como todos tengo días malos. Pero todas esas cosas que nosotros llamamos defectos o imperfecciones son lo que nos hacen diferentes. Diferentes a cualquier otra persona de este mundo. Y tenemos que dejar de juzgar a alguien por su aspecto, porque nadie es perfecto, la perfección no existe.