[ Cerrado / Tiptoeing / abril 25, 2016 3:30 am / Celda en las mazmorras ]
La pesadez que sentía en el cuerpo, no podía compararse con nada que hubiera experimentado antes.
Sentarse o pararse resultaba una tarea en demasía complicada y por aquello prefería quedarse en cama. Ignoraba la razón y parte de ella no quería saberlo. Parte de ella se negaba a pensar y buscar una explicación, solo quería seguir durmiendo, y el tiempo que no dormía, sentía estar en una especie limbo, entre la conciencia y la inconsciencia. Pero era consciente del dolor de cabeza insoportable y que tenia poca fuerza para luchar contra Gekikara, quien era la que lograba hacer que el cuerpo se levantara de la cama e hiciera algo.
Al volver a la cama, cerraba los ojos y caía de nuevo en un sueño profundo.
——
La desesperación de Gekikara y Gowther aumentaba día con día. Esperar era algo que ninguno disfrutaba, pero era necesario. Nuevas pociones que había preparado la personalidad masculina estaban a punto de quedar listas y esperaban que sirvieran. Porque estaban en un punto en el cual necesitaban que algo bueno pasara entre tantos remedios que habían intentado.
El proceso no podía llamarse de otra manera que no fuera agotador, burlar a Jurina de nuevo resultaba de lo más difícil y para Gekikara y Gowther era imposible no notar los cambios sucedidos en la mayor y aquello resultaba aun más frustrante.
Gekikara procuró ser cuidadosa al levantarse de la cama aquella noche, con sus ojos acostumbrados a la oscuridad se movió con torpeza para conseguir ponerse zapatos y algo más que la ropa de dormir. Lo que menos necesitaba era que Jurina se despertara.
Lentamente, salió de la habitación y de la sala común, para adentrarse aun más en lo que se había convertido el "laboratorio" de Gowther. Era una de las celdas más alejadas, no necesariamente amplia, pero solo fue cuestión de lograr que un elfo hiciera lo necesario para que aquello fuera posible. Nadie nunca iba tan lejos en las mazmorras, así que no se preocupo por aquello.
La celda fácilmente llamaría la atención, si alguien pasaba por ahí, libros, muestras de plantas, pociones fallidas, calderos, algunos quemados. Eso no podía no llamar la atención.
"–Nuestras opciones se reducen a tres pociones"
"¿Y si ninguna funciona?"
"–Alguna lo hará"
"¿Estas seguro?"
"–No..."
En menos de diez minutos, Gowther finalizo con la preparación que había llevado alrededor de una semana. Las pociones lucían bien en apariencia, pero eran engañosas y para aquello tenia las muestras de plantas. Una hoja de mandragora en cada una seria la respuesta.
Pasados los segundos, uno de los calderos comenzó a humear en negro, si aquello aclaraba eran buenas noticias y entonces podría ir a San Mungo a su siguiente paso. Gowther observó casi sin parpadear el caldero, perdiendo las esperanzas a cada segundo, Gekikara estaba a nada de tomar control y lanzar el caldero contra la pared, cuando pudo ver un pequeño hilo de humo violeta que pronto dejo en nada al humo negro.
Después de prueba y error, la poción estaba lista. Pero nada aseguraba que funcionaria, solo le quedaba tomarla y esperar.














