haría números en tumblr

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haría números en tumblr
beeeeiiiissssbooooollllll
"Lo bonito de todo ella era que revolucionaba mis letras, les daba el toque sensual a los puntos suspensivos, le daba pasión y cariño a cada expresión y odio a cada punto final, lo hermoso de ella, es que era un idioma extraño, un lenguaje de otro planeta, ella era lección que quería aprender.~"
Crossfade for "Pero." Au's 1st album for Natsucomi!
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El 9 de noviembre de 1989 el mundo tenía la piel de gallina. Los medios de comunicación habían enloquecido. “Todos somos hoy berlineses”, gritaba la radio, entrecortada por la emoción y las interferencias. Abe sudaba. El flequillo, negro y húmedo, que se le metía entre los ojos había quedado relegado a un segundo plano, el estrés le marcaba la mandíbula con pulso renacentista, le temblaban los hombros, las manos, la ceja izquierda, la madrugada había empezado a enrojecer el blanco de sus ojos y, en fin, parecía al borde de un ataque de nervios.
Sonreía, a pesar de todo. Estaba haciendo historia.
Aunque el último nivel de Space Invaders se le resistía.
Los recreativos Ganbotte llevaban años cerrados, desde que los denunciaran por fraude y por venta clandestina de porquerías varias. Nadie se había acordado de cortar la luz. Cuando eran pequeños, Abe y otros chicos del barrio solían colarse para matar las tardes de eterno aburrimiento, aunque ya nadie frecuentaba aquel nido de polvo y arañas. Excepto Abe. Debía de haberse gastado una fortuna en aquellas máquinas.
Bip. Bip. bip bip bip bipbip bipbib bipbipbipbipbipbipbipibipbipbipbipbipbipbip.
La alarma de su correoso reloj de pulsera se mezclaba con el sonido que hacía la nave de la pantalla al disparar. Abe movía el control con la precisión de un cirujano. A esas alturas tenía que forzarse a prestar atención, pero la vista y los reflejos empezaban a fallarle. Su nave estalló en pedazos antes de que la máquina le dedicara cuatro notas decadentes que lo despedían con un
Game over.
pixelado con sarcasmo en la pantalla.