Disculpa no justificada a segundas y terceras personas
No creo que necesite mayor explicación...esta noche creo que soñé con este texto. Hoy lo escribo, cuando queda menos de un mes para que todo dé un giro brutal en mi personal aventura profesional...
Se me puede tachar de haber sido egoísta, individualista, de saber persuadir usando a la gente, de ser interesado. También se me puede tachar de engreído en ocasiones, maquiavélico, de ser demasiado positivo e optimista y proyectarlo, de solo aparecer en los momentos que yo elijo, de usar demasiado "marketing" para la vida cotidiana.
Se me puede emborronar por mi pasado, pero no por mi presente; por la falta de moral en ocasiones y el excesivo victimismo en otros. Se me puede tachar de mucho, como ser humano. Pero es imposible borrar mi rastro, porque si nos hemos cruzado en este tiempo, siempre escribo con fuerza y máxima energía vital. Por mucho que borres la escritura, la marca queda hendida en el papel. Para olvidar, debes simplemente cambiar de página, no es fácil, pero sí menos doloroso que intentar reescribir sobre la misma.
Ser consciente de tus mayores defectos no los soluciona, no inmediatamente, son también esencia de ti. Pero ayuda a minimizar el posible daño en terceras personas. Ser feliz sin dañar a nadie, ese es el plan; no esperaba hacerme demagogia a mí mismo, lo confío plenamente. Este texto quizás sea demasiado sectorial, pero esto es Rizando el Rizo y es mi espacio más íntimo. Bienvenido señor desconocido...









