¿Qué les parece?: hoy engañé al sistema frontal
Juro que fue sin querer.
Sucedió que estaba en Curicó, cuando en la madrugada comenzó a llover sobre los techos de las casas, sobre los campos. Con una lluvia musicalmente espléndida.
La lluvia se mantuvo así durante toda la mañana. Una mañana donde yo también me mantuve, pero en cama, leyendo y escuchando lluvia, como quien tiene puesta la radio y dan, sin cesar, las canciones que más le gustan.
A eso del mediodía nos levantamos y salimos a almorzar con mi novia. Y mientras comíamos, las gotas dejaron de caer, las nubes empezaron a blanquearse, y algo de cielo comenzó a mostrarse.
Entonces ocurrió que fui a tomar el bus para devolverme a Santiago. Y, al llegar a la capital ¡sorpresa! estaba lloviendo. Como suele ocurrir, el sistema frontal se desplazó de sur a norte, y las mismas nubes que me acompañaron en la mañana mientras leía, ahora me acompañaban de noche.
Qué les parece: sin querer hice trampa, y tuve dos veces lluvia. Me repetí dos veces el sistema frontal.
No les miento que en secreto siento un orgullo de niño que ha hecho pillería y ha salido ganando doble. Pocas veces se triunfa sobre la naturaleza. Y hoy me anoté una. Já.
Escrito por: Fernando Osorio redactor de Silvestre & Coqueta.













