No te conté?
Caro me regaló un perrito precioso, es mujercita, preguntando a mis amigos por cuál nombre ponerle, Camila me respondió y me dijo que le ponga igual que ella. Le hice caso. Ahora le decimos, camu camu, camucha, kami, camilita, Camilon, kamis, camuchis, camiven!
Ya va a cumplir cuatro meses y ya pesa cuatro kilos, gramos más, gramos menos. Va a ser chaparrita y eso me encanta, es menos gasto.
Me he gastado todos mis ahorros en ella, vacunas, juguetes, cama y todas esas cosas que los perros necesitan. No me molesta, pero necesito una fuente de ingreso, no me queda mucho.
La amo, no pensé en tener un perrito, pero llegó a mi vida, a mi mamá también le gusta bastante, aunque se mete entre sus pies y la hace tropezar, reniega bastante, pero ya luego se le pasa. Por ahora los gatos no se llevan tan bien con ella, es juguetona y ellos ya son unos señores que no quieren, ya aprenderán a convivir.
La vez pasada, cuando estaba más cachorrita le mordió la araña, pero esa es otra historia.















