25 de Septiembre del 2017 2:12 p.m.
Hoy a 15 días de mi falta de voz por fin siento un pequeño hilo de sonido que se me escapa por los dedos y quiere susurrarme algo, aún no le entiendo, solo sé que esa vocecita no sabe cómo expresar la tristeza enorme que la embarga.
Nadie es tan responsable de mi vida como yo, sí elegí engañarme no se culpe a nadie. No se culpe a nadie por mi credulidad, no se culpe a nadie por mi ingenuidad… no se culpe a nadie por estas lágrimas que no me dejan ver ¡Son mías!
Mi tristeza, mi decepción, mi, mi…. ¡Derrumbe!
No estoy bien en este momento… pero yo sé que estaré mejor, y cuando eso suceda volveré a sonreír y a creer en las personas de nuevo, no porque no aprenda, al contrario, justamente porque aprendo es que entiendo que así soy yo, no es valentía, es mi forma de ser, no sé ser de otra manera, sin embargo reúno los elementos necesarios para eliminar a cierto tipo de personas de mi vida y eso siempre podré agradecer, aunque me lleve el corazón a rastras en ello.
A ratos se me derrama la ternura y a ratos ni un témpano es más helado que yo, así sin tener este frío que de pronto se siente mejor que cualquier abrigo.
Estaremos mejor le he dicho a este ingenuo corazón.
Mi risa se ha mudado a alguna serie de mis favoritas, hoy se guardó de salirme por los labios.
Y qué si me derramo… acaso el mar no es inmenso y crece, cuando la luna baja la guardia (?)
Te podría decir que lo único que me quedó de ti fue este inmenso sentir, pero no, ese también te lo di, no me quedaba a mí.
De qué podría llorar, si estoy vacía (?)
- Le he dicho a mi alma y se ha puesto a tejerme lagrimitas de cristal, de esas que se rompen al caer… silenciosamente al principio... y vertiginosamente después, y no es desahogo, es más bien para mantener el sereno, ese, mañanero y lisonjero, para que me renazcan las flores de mi mirada, de no haberlas abrazado en el dulce sueño y me remoje las ojeras y pueda verme un poquitín bella, para mí.
Para este amor que ama en tiempo presente, hay demasiado pasado robándome el sueño.
“Es verdad que soy transparente, soy tan frágil como el cristal y quizá también es verdad que me rompo fácilmente, pero no te confíes que, si quieres encima de haberme roto, quieres pisarme, ten cuidado o te cortas”.
-Madelinne.


















