Hoy platique con Dios, me mandó a su ángel para unir nuestra oración y la carga no sea tan pesada.
Le pedí de corazón y alma que ya no permita que sufras mas, que ya no quiero verte triste, con dolor, angustiada y abrumada. Que lo que estás pasando cese por completo y que a tu espíritu nutra de esperanza, fe y luz.
Se que todo te acongoja, que tú cuerpo ya se rindió y que estás cansada de luchar contra lo que no se puede controlar.
Así que le ruego a Dios que se haga su voluntad, y que si tienes que viajar a verdes prados, días de sol y alegría; está bien.
Te voy a extrañar, es cierto, va a doler, es verdad. Pero dentro de mi se que vas a estar mejor y que de nuevo vas a sonreír y te llenarás de optimismo y fuerzas por qué estás al lado del que nos creo y dió vida.
Vete en paz hermana, yo esperaré a que llegue el día en que nuevamente te vuelva a ver y juntas, tu y yo, vamos a abrazarnos y a reír a carcajadas.
Leregi Renga











