I. Posibles tramas personales: Tóxicas.
¡Queridas moritas! Lamento la ausencia de post y de contenido en general de estos días, que aunque he estado ideando nuevas cosas, parece que no logro concentrarme en un sólo tema y al final no logro terminar ninguno; que ahora mismo tengo alrededor de 4 borradores esperando por mi (?). Peeero, para actualizarnos un poco, traigo en esta ocasión tres plots de … ¿Relaciones? ¿Tramas personales? No sé muy bien como catalogarlos, pero tiene un poco que ver con que últimamente he estado pensando en ellas y como me resultaría interesante llevarlas a cabo, por supuesto las vengo a compartir con ustedes (icono heart). Así que sin más dilación, aquí queda.
Muse A es un individuo promedio, sin relativas sobresalientes en sus ámbitos laborales o personales. Podría ser considerado más bien solitario, puesto que su familia vive en estados distintos y debido a sus horarios le es difícil visitarlos más que cuando toma vacaciones, una vez al año. Muse B lleva una vida un poco más agitada aunque no por ello más ostentosa. Muse B tiene un pasatiempo que en ocasiones es remunerado lo que le obliga a gastar varias horas diarias en ello. Es por dicho pasatiempo que ambos se conocen.
El encuentro es fugaz, insignificante, de hecho, ninguno lo recuerda hasta que Muse B sufre y un accidente craneal y al despertar se da cuenta de que comienza a sufrir de amnesia aunque, lo único que es capaz de recordar vívidamente es el encuentro con Muse A. Es una simple fracción de segundo, pero le obsesiona de una forma atroz. Dicha obsesión le lleva a buscar a Muse A hasta dar con ella aunque en vez de propiciar un encuentro saludable, termina acosándole, hasta el punto en que llega a perder su trabajo y relaciones por estar al pendiente suyo.
Por supuesto, aunque Muse A puede percibirse acosado, no da con ninguna pista que lo revele, también incluyéndole en un círculo paranoico que va degenerando lentamente su cotidianidad.
Muse A es un padre atento, trabajador y siempre dispuesto a ayudar a la comunidad en la que reside. Muse B por lo general es más retraído y tímido aunque no por ello menos servicial. Todo parece marchar con normalidad, hasta que un tercero descubre accidentalmente en Muse B una especie de collar eléctrico atado a su tobillo, del cual resulta difícil sacar una excusa que lo explique.
El dueño del control remoto de aquel artefacto es por supuesto, Muse A, de quien nadie sospecha. Aunque al final se puede desechar la incógnita con una palabrería barata, Muse B comienza a retraerse más y evitar salir de casa. Por su parte, a Muse A le entra un poco la nostalgia y comienza a metérsele en la cabeza el hecho de ser padre de nuevo, y hacerse de un pequeño niñ@. Todo el plan que comienza a montarse Muse A incluye a Muse B que, para mostrar su descontento pronto comienza a dar signos de revelación contra Muse A.
Este último sin embargo, a sabiendas de la estrecha relación a la cual se encuentra sujeto Muse B con su persona, abusa de la misma y pone en práctica nuevamente aquellas tácticas con la que muchos años atrás se había hecho con él al secuestrarle.
Muse A es más bien una persona sencilla, comprometida y razonable, es de aquellos que podríamos considerar alguien que “sabe lo que quiere” y actúa acorde a ello. Muse B no es muy diferente en su apariencia, pero a diferencia de Muse A, suele darse sus “deslices” cuando puede. Carismático, suele siempre ser considerado líder y guía en grandes grupos, porque resulta ser tan buen actor que son pocos los que notan el remolino de destrucción en el que se ven sumidos una vez afianzan su relación con él. Es lo que desgraciadamente, le sucederá a Muse A cuando por azares del destino sus caminos se vean entrelazados.
No será malo desde un inicio. Comenzando como compañeros de estudio o trabajo, la relación es inicialmente positiva, casi mágica (y no precisamente en un ámbito romántico, sino más bien espiritual, de desarrollo personal), en la que Muse B hará que Muse A se sienta tan a gusto, que comience a confiar plenamente en las decisiones que en conjunto (o al menos así lo piensa Muse A) toman. No es sino hasta algunos meses más tarde que la relación va tornándose en un ciclo de destrucción que parece no tener final; ente manipulaciones por parte de Muse B y sugerencias de trabajos ilícitos, así como la compra y venta de drogas nocivas para el organismo.
One way or another – Cover by Until the ribbon breaks.
La Ley y el Orden Unidad de Víctimas Especiales.