Se bien que en este momento no lo puedes comprender.
«¡Miren ahora, yo mismo soy Dios! ¡No hay otro dios aparte de mí! Yo soy el que mata y el que da vida, soy el que hiere y el que sana. ¡Nadie puede ser librado de mi mano poderosa» (Dt 33:39 NTV).
Cuando Dios hace que su mano intervenga, es para detener, separar, arrancar aquello que nos desvía del propósito que tiene para nosotros.
«Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás» (Jn 13:7 NTV),
No es fácil, ni mucho menos cómodo, pero muy necesario. Lo que tú no te atrevías a cortar, te estaba consumiendo por dentro. Como cuando una hoja de papel te cortó la mano.
Cuando Dios corta, también nos libera, viejos hábitos, raíces ocultas y enterradas, momentos que drenan. Tiempo mal aprovechado.
¿Que crees que siente el árbol cuando lo podan?
Pero si no lo cortan se muere y no se trata de lo que sienta, sino de lo que necesita.
«Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella» (Hb 12:11 NTV).
Tenías ramas infectadas, que te estaban quitando el sueño. Es muy importante que lo comprendas bien, pues muchas personas lo confunden con castigo, abandono o rechazo. Cuando Dios corta es para liberarte, dirigirte y sanarte.
La poda te conduce hacia tu propósito.
«Pues el Señor corrige a los que ama, tal como un padre corrije al hijo que es su deleite» (Pr 3:12 NTV).
¿Que cosas no estaban alineadas con las cosas del cielo? Hábitos, sensaciones, recuerdos y pensamientos que te estaban robando la paz. Incluso aquellas que antes parecían bastante útiles, pero ahora incomodan, estorban, confunden y sobretodo distraen.
«No se dejen engañar por los que dicen semejantes cosas, porque las malas compañías corrrompen el buen carácter» (1 Cor 15:33 NTV).
Pregúntate lo siguiente ¿Porqué te está doliendo tanto? ¿Acaso ya se te olvidó como te sentías? Eso que te hiere y te aleja de lo que Dios quiere hacer contigo. Dios ve lo que tú no puedes ver, además Él no usa lentes. De ahora en adelante, concéntrate en dar fruto.
«Por lo tanto, amados hermanos, ¡cuidado! Asegúrense de que ninguno de ustedes tenga un corazón maligno e incrédulo que los aleje del Dios vivo» (Hb 3:12 NTV).
Cuando Dios corta es porque está limpiando, preparando, alineando hacia un nuevo nivel, una nueva temporada con la misma serie, en la que tendrás un espíritu y un corazón renovado. Por eso necesitabas que Dios te echara la mano.
«Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que si dan fruto par que den aún más» (Jn 15:2 NTV).
Alégrate y que sea de verdad, quiero ver de nuevo esa hermosa sonrisa que Dios puso en tí. Y aprende a aguantar la risa para los mejores momentos.
«Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él nos revelará más adelante» (Rm 8:18 NTV).
Dios Te Ama y mí, persona también ❤️.