Poliuretano, ¿no está muy degradado?
Autor: Pablo Huerta
27 de noviembre del 2020
Ciencia y Medio Ambiente
A finales de la Segunda Guerra Mundial, después del lanzamiento de la bomba atómica, los avances científicos formaron parte fundamental de la gran carrera entre los sistemas comunista-capitalista. Mucha gente empezó a darse cuenta de que los descubrimientos tecnológicos eran un arma de doble filo, y que esto significó dejar la vida del mundo entero en las manos de la comunidad científica, que si bien era brillante, estuvo subordinada a los poderes políticos.
Uno de los más conocidos químicos de esa época fue Otto Bayer, quien en la actualidad le da nombre a una importante empresa farmacéutica.
Otto, junto con otros investigadores aporta el proceso de fabricación del poliuretano; material que al principio era utilizado en ropas resistentes al gas mostaza, esmaltes para aviones y protectores para metal o madera.
Una vez concluida la Guerra Mundial, este material se comenzó a utilizar de diferente manera y a producirse en cantidades masivas alrededor del mundo.
Actualmente se encuentra en la vida cotidiana, pero ¿De qué forma el poliuretano es dañino para el medio ambiente?
Los polímeros en la vida cotidiana
Para hablar del poliuretano, primero se debe mencionar a los polímeros, pues a esta familia de sustancias pertenece dicho material.
Diariamente utilizamos objetos para diferentes fines, por ejemplo, para peinarnos recurrimos a los cepillos; para afeitarnos a los rastrillos, al trabajar o estudiar durante la pandemia usamos las computadoras y dispositivos móviles frecuentemente. Algunos recurrimos al transporte público y ahí nos encontramos con los asientos para descansar, los timbres para anunciar nuestra bajada y los pasamanos. Si por el contrario tu cuentas con transporte particular, utilizas los diferentes componentes de tu automóvil como el volante, los pedales y la palanca de velocidades para conducirlo.
La característica en común de todos estos objetos, es que están constituidos primordialmente por polímeros, que son lo que conocemos como plásticos.
Un polímero es una sustancia orgánica que se puede encontrar en la naturaleza o que se puede fabricar sintéticamente, y este es el caso del poliuretano, que se obtiene mediante la síntesis de alcoholes, aminas y poliisicianatos. La fórmula química se ilustra con la imagen posterior
Usos del poliuretano
Gran parte del problema ecológico que conlleva tanto la fabricación como el desecho del poliuretano, se asocia con la amplia utilidad de los polímeros en muchos ámbitos de la vida cotidiana y laboral, pues es un componente de fabricación en los objetos que utilizan espumas o forma más común del poliuretano. Se les denomina “espumas PUR” y se clasifican de la siguiente manera:
Rígidas
Se utilizan en planchas aislantes para tejados, espuma de relleno en instalaciones subterráneas, piezas para coches, cables con separación de espuma, entre muchos otros objetos.
Semirígidas
Las encontramos principalmente en la industria automovilística, pues componen el techo del coche, los revestimientos de seguridad y partes con insonorización.
Integrales
Se puede decir que son el tipo de espumas que más abundan en la vida cotidiana pues son los plásticos que componen las carcasas de nuestras computadoras, televisiones y celulares. En nuestro hogar, ciertas ventanas, puertas, y muebles también están fabricadas con poliuretano.
Flexibles
Por su característica principal, se utilizan en sillones, almohadas, asientos de coches, esponjas, forros, entre otros objetos de uso cotidiano. Este tipo de poliuretano también es conocido como hule espuma.
El problema ambiental del poliuretano.
Ahora que sabemos en qué objetos está presente el poliuretano, nos damos cuenta de las grandes cantidades que al final deben de desecharse de una u otra forma, y es aquí donde comienza el problema ambiental, pues en condiciones de humedad, el material llega a tardar más de 100 años en su descomposición, y a pesar de la cualidad de reciclaje que éste y muchos otros materiales tienen, siguen formándose muchos residuos que afectan nuestro ecosistema.
Por otra parte, la incineración del polímero suele ser la alternativa más práctica, pero más contaminante; ya que al quemarse se liberan gases contaminantes como monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y cianuro de hidrógeno.
Bacterias y el poder de las enzimas
Investigadores en el campo de la ingeniería química, la biología y otras disciplinas científico-naturales, han profundizado en la investigación para hallar una bacteria capaz de acelerar el proceso de descomposición del poliuretano. A este proceso donde las bacterias son la clave para la descomposición, se le llama biodegradación. La investigadora Herminia Loza Tavera de la UNAM, junto con el Doctor Javier Cruz de la facultad de Química, realizaron un experimento en el año 2010 que demostró lo anterior dicho.
La prueba consistió en tomar una muestra de hule espuma en muy deterioradas condiciones para después, separarla en el laboratorio en dos matraces con cultivos de sales minerales. Los frascos se mantuvieron en condiciones de incubación específicas para lograr que las bacterias prosperaran en el medio. Se identificaron dos cepas, de las cuáles una mostró las características con las que el poliuretano se descomponía más rápidamente.
Lo interesante aquí es que los microorganismos realmente no se “comen el plástico” sino que gracias a las enzimas que liberan, (que en el caso del poliuretano son enzimas muy específicas) descomponen las sustancias que necesitan para obtener su energía.
Consciencia de nuestro Medio Ambiente.
En un contexto histórico, el tema del cuidado medioambiental es algo muy reciente. Para concluir e ilustrar, quiero mencionar un ejemplo que escuché en alguna clase de preparatoria y que me hizo reflexionar sobre la explotación de la naturaleza; imaginemos que estamos en clase y que el profesor pide a los estudiantes una regla de treinta centímetros; acto siguiente algún voluntario la otorga, y el maestro la apoya en el pizarrón. Después pide que nos imaginemos la historia desde el inicio del Universo como símil de este instrumento.
Posterior al ejercicio es que nos debemos imaginar que, a esta escala, los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial por ejemplo, ocurrieron solo hace unos minutos de nuestra existencia puesto que abarcan un centímetro dentro de las treinta unidades marcadas. Esto quiere decir que nuestra noción de la temporalidad de muchos acontecimientos, suele ser más cercana de lo que pensamos y desde mi punto de vista, no es algo que nos deba extrañar; no tenemos la culpa de que nuestra existencia sea efímera y que la naturaleza solo nos otorgue una vida para vivirla a nuestra medida.
Esto nos ayuda a reconocer el tema de la biodegradación en las Ciencias Naturales, está todavía dando sus primeros pasos.
El uso del poliuretano no es considerado “negativo” o “incorrecto”, ya que como se dio a conocer en las líneas anteriores, es algo muy cotidiano de encontrar o usar. Sin embargo debemos de pensar en las consecuencias medioambientales que su uso tan frecuente y masivo están generando.
Nuestro planeta ha sido explotado increíblemente desde hace más de dos siglos, y actualmente sigue habiendo poco conocimiento acerca del cuidado de nuestro Medio. Te invito a ti, lector, lectora, a que reflexiones sobre este tema, para que se cumpla el objetivo principal de nuestro trabajo: concientizar.
Bibliografía
• Guerrero, V. (2008, agosto). Esperanza ambiental: bacterias contra el poliuretano. ¿Cómo ves?, 117, p.12
• Jacka, J. (2019, junio). La gran mancha de basura en el pacífico. Revista de la Universidad de México, 849, p.29.
• Anónimo (s.f.) Poliuretano, Universidad de Barcelona. De sitio web: http://www.ub.edu/cmematerials/es/content/poliuretano









