Descubro textos que he dejado a medias sin querer. Los pájaros duermen. Las calles descansan. Se escuchan carros a lo lejos, algún perro que ladra. La muerte del día está llegando a su fin. Me siento a esperar el nacimiento de mañana. Escucho lo que en mi mente podría ser el sonido de una estrella que muere y que nace a la vez. Espero a que pase el tiempo, me detengo solo para sentir lo que es vivir en el mañana, aunque cada instante sea tan viejo como ayer. En nuestras manos se notan los pasos que el tiempo ha caminado, vuelvo a leer los textos inconclusos que hace años escribí y logro ver la sombra de un pasado que camina de puntitas sobre cada frase. Es mi sombra sin rostro, con cuerpo amorfo.













