Cazador de Colores
CLICK! El sonido de la cámara se escucha en los alrededores, casi inundando completamente los pájaros que pitan y cantan sobre su día, y el compás de las hojas que siguen el valz del viento. Igual de suave se mecen los rubios rizos del ruidoso culpable que se balancea en una banca para lograr tomar la foto perfecta.
"¡Hermoso~! No puedo creer que su pechito sea tan azul, parece que casi se pierda en el cielo." Natsuki comentaba a sí mismo, sus brillantes ojos aún mas abirtos por la belleza de los pájaros que seguramente, si tuvieran la capacidad de denunciarlo por acoso, lo harían. "Te amo, señorita pajarita." El chico alto sonrió y decía mientras se sentaba de nuevo, contento. Un bulto de mensajero colgaba de su hombro, el que abrió para sacar una especie de diario. Natsuki casi se sonrojó al ver todas las fotos y apuntes -Todos de un distinto color y estilo- juntos. Verde esmeralda, marrón canela, amarillo pollito, naranja toronja, rosado como zapatito de bebé, violeta azul tan claro como el agua del trópico, y... ¿Dónde está el rojo?
Los labios del rubio se abrieron en un signo de terror. ¡Se le había olvidado el rojo! Ahora tendrá que encontrar ese bonito color en la naturaleza lo más pronto posible para completar su magnífico diario. Pero, ¿Cómo? Natsuki pensó en manzanas, rosas rojas, o hasta en Elizabeth con su enorme y rojo lazo, pero le pareció imposible viajar a Francia para buscarla. Hasta que por el rabo del ojo lo vió... Tan pelirrojo como salsa de tomate recién salido de una lata.








