I'm broke but I'm happy, I'm poor but I'm kind I'm short but I'm healthy, yeah I'm high but I'm grounded, I'm sane but I'm overwhelmed I'm lost but I'm hopeful, baby What it all comes down to Is that everything's gonna be fine, fine, fine
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Sometimes life fills our souls with little wonderful moments, for example when we listen some music by Alabama Shakes. 🎙🎸⚡️ #doodle #illustration #type #typography #lettering #alabamashakes #popwisdom #goodtype #dontwannafight
Pretty Guilty and pop wisdom.
*Esta es la última columna que escribiré para Nueva Prensa, porque pronto dejaré de ser estudiante del Tec. Aunque algunas cosas están dirigidas a mis compañeros, la mayor parte de los puntos pueden ser útiles para todos mis súper atractivos lectores. Y, por supuesto, seguirán publicándose en este blog. Read on.
Después de casi tres años de que esta columna apareciera por primera vez en esta revista* como parte de mi segundo regalo de cumpleaños desde su fundación, esta es la última publicación que haré en ella. Ante mi (fingers crossed) inminente graduación, decidí que esta última pieza la dedicaré a todo lo que he aprendido desde que era una pretenciosa y wide-eyed ni-siquiera-veinteañera. Drumroll, please.
1. Las cejas son importantes, pero son una de las partes más descuidadas de la cara. No cometas este error y cuídalas. Si no tienen la forma correcta serán todo lo que el potencial amor de tu vida pueda ver, e ignorará el resto de tus adorables facciones.
2. Cuando te gradúes no vas a recordar tus calificaciones ni cuántas noches sin dormir pasaste, pero sí con quién las pasaste y qué hiciste durante las clases a las que decidiste no ir. Haber pasado tres días estudiando no tuvo ningún efecto sobre qué tanto recuerdo el contenido de esas materias, pero me acuerdo de los chistes y de reír hasta que me doliera la panza con las personas que siguen siendo mis mejores amigos. ¿El PIB de Holanda? Not so much.
3. El amor viene con rasgos incomprensibles para el resto del mundo. Tal vez tú jamás le dirías “gotita de oro” a tu pareja o de verdad, de verdad, no entiendes qué es lo irresistible de esa carita que tu amiga insiste que veas a su novio hacer. Tal vez no entiendes qué es lo gracioso de esa vez que un pato los atacó en el camino a su cita romántica en La Carreta. Eso no hace su amor menos real, y ninguna relación puede juzgarse desde fuera.
4. Hay excepciones y contraargumentos para todo. Si la novia de tu amigo le pega, el número 3 deja de aplicar. Júzgalo y regáñalo. Si tengo suerte los comentarios de esta columna se llenarán de argumentos negando lo que dije. Está bien, y gracias a ellos la vida es más interesante. Disfrútalos.
5. No puedes aprender de los errores que no has cometido. A la basura la cautela. Di “Fuck it” por lo menos una vez a la semana –órdenes del doctor– y déjate ir. Mientras estés rodeado de gente en la que confías (y que eligió no decir “Fuck it” ese día para que tú pudieras hacerlo), todo estará bien. Promised.
6. El compromiso –romántico– no viene de un título ni una declaración de amor en Facebook, pero sí de honrar los deseos de la otra persona y ceder cuando no va contra tus principios.
7. Prueba todo una vez y conoce tus límites. ¿Shots de vodka? Done. ¿Comer chapulines? Done. ¿Endeudarme meses para poder ir a ese viaje? Done. ¿Besar a un hombre la primera vez que cruza por tu camino? Done. Tal vez no lo volvería a hacer, pero ese último es solamente porque cuando lo hice funcionó y seguimos juntos (24 meses y contando). Siente el momento de detenerte y hazlo. Eres libre. No permitas que nadie te presione.
8. Apégate a tus principios, siempre. Así nunca te arrepentirás de nada. Puede ser que tengas principios que otros vean como “cerrados” o que parezca que no los tengas. De cualquier manera, stick with them. Te hará sentir bien todos los días.
9. No tomes shots de vodka. A menos de que quieras aplicar la 7, en cuyo caso cambia este punto por: “Tómate dos ibuprofenos antes de dormir y mantén un vaso de agua junto a la cama. O una jarra. Y una bolsa de basura. Y cubre los espejos”.
10. Algunas cosas solamente deben pasar una vez. Sigue adelante. “Lo que pasó, pasó” (Daddy Yankee, 2004). Algunas cosas se sienten como magia y no lo son. Si hubiera sido magia todos los involucrados lo sabrían y las cosas se darían solitas, sin empujarlas. Si tienes que empujarlas no fueron magia.
11. Magic happens. Y si no me crees recuerda esa ocasión en que despertaste y no recordabas cómo llegaste a tu cama. Magic.
12. Sé egoísta pero responsable. Este es tu momento, cierto, pero también es el momento de otras personas.
13. Cómo luces no es importante, cómo te ves a ti mismo es crítico. Algunos días me siento preciosa cuando estoy en pijama, y otros prefiero esconderme bajo las sábanas y aplicar para The Swan solamente porque eliminaban los espejos. Los primeros días mi actitud hacia todo es diferente. Aprende a encontrar tu belleza y sonreírte, eres mucho más increíble de lo que crees. Si todo falla, lee el 1. Podría ser el problema. Seriously.
14. La vida es corta. Bésalo. Siempre y cuando ambos estén solteros y ninguno de los dos sea súper amigo de todos los amigos del otro, o vaya a salir lastimado o haya algo que se sienta como que va en contra del número 8. De hecho, si puedes, relaja tantito el número 8. Deja solamente lo esencial.
15. Sigue a tu corazón y trae tu cerebro contigo. Debes perseguir lo que tú amas, aún si viene en la forma de pelo de colores, una bolsa que ocasiona disonancias a quienes no la relacionan con tu sexo, quedarte en tu casa leyendo los sábados o estudiar una carrera de esas que todos sabemos no son las más... recomendadas por los padres. ¿Digo esto confiando en tu sentido común? Sí, pero tienes permiso de cometer errores, y es un permiso que no te debo dar yo ni nadie más: te lo debes dar tú.
Podría seguir para siempre, y seguramente lo haré. Por ahora sean felices, coman frutas y verduras (aunque sean foráneos) y de vez en cuando sean el conductor designado.
Un beso,
P.
@TipoPauYAsi
*Les pondría el link pero la releí y me odié a mí misma. Mejor recuérdenme como soy ahora. Y si no les caigo bien ahora solamente imaginen lo mal que les hubiese caído entonces.