Por todo
¿Alguna vez pensaste en todo lo que esa persona hizo por ti? ¿En todo lo que tuvo que rechazar? ¿En todo lo que tuvo que soportar?
Hoy yo, me acuerdo de ti. Por primera vez en mi vida me he parado a pensar con la cabeza fría. He hecho un largo recorrido por toda mi cabeza para llegar al momento en el que las cosas empezaron a torcerse. Y sin querer, llegué a ti y también llegué a la conclusión de que hoy todo lo que soy es gracias a ti. Me he dado cuenta de que todo lo malo que haga te dejará a ti también en mal lugar y, de verdad, que me arrepiento de tantas cosas. Perdóname, por todas las decepciones que te dí, por todos los llantos que te causé, las preocupaciones que te dí, pero sobre todo perdóname, por favor, por las sonrisas que me faltaron por darte y por sacarte. Hoy soy consciente de que tus principios, tu amor y tus palabras fueron el más grande tesoro que pudiste darme. Me enseñaste a ser fuerte, me enseñaste a no rendirme jamás, a persistir y no desistir nunca, a defender lo que considero mío y justo, a luchar por todo lo que pueda. Hoy sé que todo lo que me enseñaste fue para enfrentarme a un mundo donde cada uno tira para su lado sin mirar a nadie más y donde nadie, nunca, te va a tender su mano a no ser que tengas un par de billetes encima. Sé que he tardado unos cuantos años, y que por ser pequeña no pude entender el por qué necesitaba aprender todas esas cosas, pero hoy te doy las gracias por ayudarme a enfrentar el mundo con antelación. Gracias porque no fuiste una abuela, fuiste una madre y siempre fuiste y serás mi más valioso tesoro. Y porque como dijo una vez un escritor muy sabio:
-Cada que siento que ya no puedo más, llegas tú y me haces mas fuerte, me haces ver que todo el camino recorrido vale la pena.-

















