Cuando comencé a escribir en este pequeño rinconcito, creo que lo hice como una forma de tatuar mis pensamientos, mis sentimientos y como parte de una terapia que ayudara a resolver todo lo que mi cabeza esconde.
Últimamente me he sentido simplemente perdida.. sin un sentido.
De repente te das cuenta que la vida sigue pasando y que no existe ese botón de “pausa” que te ayude a dar un stop para rebobinar y seguir por el camino correcto.
Es muy sencillo enfocarte en cosas que no tienen tanto sentido como un trabajo que no remunera tu conocimiento y esfuerzo, o un ex novio que a pesar de saber que no regresará contigo, sigues con él porque ninguno es lo suficientemente valiente de dejar al otro y porque de una u otra manera no toleras la idea de ser abandonado y reemplazado por alguien mejor o peor que tú según los estándares de la otra persona.
Sucede que de repente me encuentro en un momento en el que no soy lo suficientemente buena para mi misma y por lo tanto para los demás... Sucede que soy consciente de lo que pasa y no hay ese poder interior que me ayude a salir de este tremendo agujero.
Que resulta que a pesar de jugar a ser cuerdos, la realidad es que los demonios que dejamos crear con los años, comienzan a cobrar la cuentas y yo no sé que más hacer.
Tomar decisiones de repente ya no es tan sencillo como seleccionar el sabor de tu helado favorito. Quizá por eso al ser niños éramos más felices... porque seguíamos simplemente lo que nos hacía sonreir.. porque sin ser tan expertos de la vida, sabíamos perfectamente lo que necesitábamos...
Sucede que... estoy pidiendo a gritos ayuda y no me dejo ayudar... Que la vida me está alcanzando y viendo a mi alrededor me topo con gente que ha sabido explotar sus alas y ha alcanzado ese vuelo.
Preguntas como ¿Qué quieres hacer? o ¿Quién soy? son las mismas que sin duda conocía de pequeña y hoy simplemente las evado.
Hoy estoy dando un paso importante... dejaré de soñar con tener algo que perdí, y lo convertiré en algo por lo que me tocará luchar para tenerlo de vuelta. Algo que por fin será para mí, sin pensar en lo que los demás percibirán.. en algo que es por y para mi y que espero no arruinar.
¿Cómo comenzar a amarte a ti misma? Sencillo... consiguiendo el coraje y espíritu necesario para conseguir lo que te hará más sana, más feliz y más centrada...
Pensando y materializando lo que crees que te hará más feliz y recordando que las decisiones tienen que ser sencillas y tomarse con el corazón.
Aceptando que por más dolor que cause, debes soltar lo que ya no te hace feliz, lo que te hace más daño que reír. Soltando a las personas que más amas porque a ti ya no te aman..
Reconociendo que el tiempo sí cambia a las personas y está bien.
Pero ante todo, colocarte como la opción #1 de ti.. porque al final ese es el ideal... amarte tanto tanto, que no permitas que nada ni nadie sea más fuerte e importante que tú.
Porque no hay nada más difícil que ser fiel a ti misma.