Días antes, estuvo pensando qué es lo que podría regalarle al príncipe por el día de San Valentín. ¿Chocolates? No, muy típico. ¿Flores? Podría ser, pero las veces que ella había ido ahí siempre lo adornaba con flores. ¿Una bufanda? ¡Sí! ¡E incluso podría agregar unos guantes también! No iba a ser un regalo fácil, sobre todo porque tendría que repartir su tiempo entre tejer, asistir a las reuniones y leer todo el bendito papeleo que todos los días le dejaban.
Al final, en esos días que estuvo muy ocupada y un tanto estresada, logró terminar antes de tiempo el regalo para su querido amado. No tardó en guardarlo ordenadamente dentro de una caja, colocar el lazo, asegurarlo y escribir una pequeña dedicatoria donde expresaba sus sentimientos.
|Nalulú, no alcanzó en el ask box, así que por submit no má’(?)|