“Religión Elisiana”
Elisa, “La Mesías”. Quien vino de tierras malditas para escribir lo vivido en una especie de biblia llamada novela. Dicha biblia le fue otorgada por la pastora, quien se reivindicó al encontrarse con su oveja preferida.
Los feligreses que acudían al templo santafesino quedaban maravillados con la liturgia que les proveía la “Mesías” y gozaban del privilegio que no todos en las tierras divinas tenían, escuchar las experiencias de la enviada de Dios, o mejor dicho, salvada por el Dios jujeño quien controla todo tipo de alimañas. Estos mismos feligreses empujaron a la niña dorada a iniciar con las santas escrituras, las cuales realizaría en el libro de la justicia (por la balanza de libra) para pesar los corazones de los no creyentes que, ignorantes al tema, la crucificaron.
Si hablamos de una “Mesías” debemos hablar de una “María” y un “José” los cuales parecían recién descendidos del mismo cielo. Elisa se alejaba cada vez más de su cruz mientras más se acercaba a sus progenitores. El abrazo entre “María” y la “Mesías” fue la señal de resurrección de una relación que parecía muerta en la “Sagrada Familia”.











