Una visión del Fracking con F de Fantasía
Por Daniela Rivera*
Si tu hijo no te responde el tercer llamado al celular, te empezás a preocupar y pensás que quizás le robaron o le pasó algo, al quinto, empezás a creer que además de robarle, lo golpearon, cuando vas por la octava llamada consecutiva sin respuesta, te lo imaginás tirado en una zanja. Si tu amigo se retrasa 15 minutos al encuentro, crees que tuvo una demora con el tránsito. A la media hora, pensás que quizás le pasó algo en el camino. Después de la hora de demora, ya pensás que lo secuestraron. Hay una tendencia natural de las personas a creer siempre en lo peor. Y la mayoría de las veces, sin fundamentos. Simplemente nos dejamos llevar por la paranoia, por lo que nos cuentan otros o por lo que nos imaginamos.
Este es el caso de lo que pasa hoy en día con muchas cuestiones en nuestro país. Un ejemplo claro es el caso de los que salen en defensa de una política incluso antes de que ésta se apruebe o, peor incluso, en el caso de que ya se haya desestimado o nunca haya existido. Porque la paranoia es más fuerte. Porque un ataque es siempre la mejor defensa. En esta instancia, me encuentro con Félix Herrero, candidato a diputado nacional por Proyecto Sur. Últimamente vi a este hombre de aspecto bonachón e inofensivo expresarse de una forma muy peligrosa. ¿Por qué peligrosa? Bueno, a ver, Félix es abogado y economista pero habla de cuestiones medioambientales como si fuera experto y hace agua. Que no se malentienda, cualquiera tiene derecho a opinar, pero cuando ese cualquiera es una figura pública, política y apunta a un cargo con las elecciones a la vuelta de la esquina, los parámetros son otros. Si va a hablar, que esté bien informado al menos, que sea lo más objetivo posible (porque todos los que nos vinculamos con los medios masivos sabemos que la objetividad no existe). Porque si no, nos quedan dos opciones: o no se da cuenta de lo riesgoso que es hablar sin saber o lo hace como parte de una estrategia. En cualquiera de los dos casos, es grave.
Prendido de mamá pato (alias Pino Solanas), Herrero menciona peligros del fracking y riesgos que esta técnica puede representar para el ambiente. Sin embargo, muchos de los datos que aporta son inexactos (para no decir falsos) y hay mucha falta de información en su discurso. Veamos algunos ejemplos para graficar a lo que me estoy refiriendo: Herrero habla de un 3% de químicos peligrosos utilizados para la extracción de hidrocarburos no convencionales. Bueno, este 3 es, en realidad, un0,5. Igualito, ¿no? Son 6 veces más de lo real. Con esa proporción, es como que una barrita de cereal tenga 480 calorías…y yo que creía que me estaba cuidando. El hombre sigue hablando y dice que el gas no siempre sale por el pozo, que a veces sale por lugares cercanos ocasionando desastres ecológicos. Ok, todo muy general, me parece. Es como decir que la comida no siempre sale del horno, a veces puede salir por otros lados como por la hornalla o la parrilla…o capaz que abrís la canilla y opa! te salió el pollo con papas que estabas cocinando (?). Me dirás: bueno, pará…¿qué tiene que ver el pozo con el horno? Bueno, más de lo que parece. El pozo se hace para llegar a las profundidades donde están encerrados el gas y el petróleo y, para proteger todo lo que está a su paso, las perforaciones incluyen caños de acero y cemento que protege y aísla a estos caños. Como el horno con su material aislante para que no te prendas fuego cuando lo tocás. La razón de todo este sistema de protección es justamente para que no salga nada por otro lado. Para que no se escape nada. Para que el pollo con papas se quede y salga por el horno, ponele. Otra de las inexactitudes de Herrero es decir que un pozo de no convencionales tiene un horizonte de vida de 5 años. Bueno, sus 5 años son, en realidad, de 20 a 40. Espero que este hombre nunca sea médico porque ya me lo imagino pronosticándole a alguien enfermo una octava parte de la vida que le queda en realidad. Para ir terminando, quiero mencionar que quedé bastante impactada cuando escuché que decía que Argentina era un país ideal refiriéndose a que acá nadie controla nada. Bueno, déjeme decirle señor Félix que Argentina tiene una de las políticas de seguridad más altas del mundo. Y depende de todos que se cumplan. Mire que la sociedad somos todos, esta responsabilidad ciudadana no termina cuando uno cumple los 70.
El tema de las prohibiciones del fracking no es algo ambiental, esto es político. Y como argentina, como ciudadana y como alguien que ama a su país y quiere que éste progrese, le pido a Félix Herrero y a todos los políticos que intenten pensar más como argentinos y menos como políticos. Porque entre todas las cosas que tenemos que cambiar, dejar de llevar agua sólo para el propio molino, es una de las más importantes. Juntemos mejor todos los molinos y quizás en unos años tengamos una fuente de energías renovables real y no de fantasía.
*Periodista Colaboradora
Fuente: independencia-energetica.com
Foto: Proyecto Sur








