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El diccionario de la mujer embarazada
Dicen que nuestras palabras y pensamientos son nuestra "dieta". La dieta que nos tranquiliza o que nos frustra. El lenguaje que utilizas cuando estás embarazada y el que escuchas alrededor de ti, incluyendo a tu familia, médico y proveedores de salud, puede actuar en tu mente y mantenerte en un estado de calma, o al contrario, en un estado de intranquilidad, miedo y estrés.
Aprende a escoger las palabras apropiadamente y rodéate de personas que refuercen tu propia visión positiva del nacimiento. Si estás siendo bombardeada por personas que quieren contarte historias de horror sobre el nacimiento, sugiéreles que prefieres esperar a que nazca el bebé para que te las cuenten. No te involucres en ese tipo de conversaciones.
Pensamiento, vida y palabras positivas son lo que te van a dar calma en el alumbramiento, y además la calma tocará cada aspecto de tu vida familiar. Para realmente abrazar el concepto de un nacimiento amable y normal, usa palabras que sean también más suaves y amables para sustituir otras (que lamentablemente los obstetras utilizan muy seguido, provocando mucho estrés) menos amables. Cuando te vayas acostumbrando a este lenguaje, vas a comenzar a darte cuenta de lo importante que es esta transición mental.
Por ejemplo, el lenguaje medicalizado llama a las contracciones que no son de trabajo de parto, las contracciones de Braxton Hicks. Cuando las sientas, piénsalas como "preparación del útero para que nazca mi bebé". Si te asiste una partera, mejor llámale "mi acompañante en el parto", o mejor aún , piensa en "el alumbramiento" en lugar del parto.
Fecha estimada de parto es en muchos casos la fecha "improbable de parto" (95% de las mujeres dan a luz en una fecha distinta a la estimada) así que nunca menciones ni pienses en un día específico. Piensa y di, por ejemplo: mi bebé nacerá en la segunda mitad de Agosto, o incluso, mi bebé nacerá en el mes de Agosto. El mencionar fechas probables hace que los familiares y amigos estén constantemente preguntando cuándo nace el bebé; esto puede llevar a la madre a un estado de ansiedad y lo sabemos muy bien.
Sugeriría que los médicos y personas que asisten el parto digan "tendrás una sensación de tensión en el vientre" en lugar de decir "sentirás dolor en la contracción", y que se utilice el término "liberación de membranas" en lugar del tan contundente: "Se te rompió la fuente"... (llama al 080)
Es importante pensar además, en el momento del nacimiento, en términos de "respirar" y "soltar" menos que "pujar", y en términos de "abrir" y no tanto "dilatar".
Otro término que suena bastante extraño es "tapón mucoso"... ¿por qué no decir, mejor, sello uterino? Es más lindo referirse al ser humano que se forma como eso, "bebé en desarrollo" o "bebé que no ha nacido", en lugar de "feto", y es más lindo también decir "mamá por primera vez" que "primípara", o aún peor ¡primípara añosa"... ¿o no?
La lista puede ser bastante larga, habrá que dar una revisada a términos sumamente alarmantes como "placenta vieja o calcificada". ¿Por qué no nos dicen los obstetras que la placenta está madura pero no por ello insuficiente, o que tiene normales acumulaciones de calcio?
En fin, por último me gustaría referir una término importantísimo, que podría ser la gran diferencia para mamás y papás en situaciones de tensión. El bebé no "sufre complicaciones" y el embarazo no "se complica". Podemos pensar más claramente para tomar mejores decisiones cuando nos decimos (y el obstetra nos dice) que nuestro hijo o embarazo está pasando por una "circunstancia especial".
Las cosas como son, dicen, pero en cuestiones de embarazos y bebés, los conceptos pueden ser siempre dos cosas, y tu puedes elegir cuál de las dos quieres que sea.
Bibliografía: Marie F. Mongan, Henci Goer
¿Qué es una Doula?
En la antigüedad las mujeres parían rodeadas de mujeres experimentadas, que las apoyaban y ayudaban a crear el entorno ideal para el nacimiento de ese nuevo ser. Hoy por hoy, ya ay mujeres capacitadas profesionalmente para acompañarte en el parto llamadas “Doulas” (se pronuncia “dula”), que te acompañan, apoyan y guían para que vivas tu parto como una experiencia única y maravillosa.
Las Doulas son cada vez mas solicitadas por las parejas que van a dar a luz, e incluso en algunos países son contratadas por ciertos hospitales para formar parte de su staff. Una Doula es una mujer con entrenamiento profesional, que generalmente también es madre, cuya labor es facilitar la experiencia del parto para los padres, el bebé y los profesionales del equipo de salud. Al comprender y confiar en el proceso natural del parto, respeta sus aspectos trascendentes y sagrados, así como los físicos y emocionales. Apoya y alienta el parto centrado en los deseos y necesidades de cada mujer en particular.
El origen de la profesión La palabra Doula proviene del griego y significa “mujer que sirve”. También se la conoce como “asistente o acompañante de parto (labor assistant)”...
Según Klaus MH, Kennell JH y Klaus PH en su estudio “Mothering the mother: how a doula can help you have a shorter, easier, and healthier birth”, la presencia de Doulas en los partos contribuyó a (1)
50% reducción en cesáreas 25% parto más corto 60% menos peticiones de epidural 40% menos uso de oxitocina sintética 30% menos uso de analgésicos 40% menos uso de fórceps Mejora en el vínculo padres-bebé Menos problemas con la lactancia Menor incidencia de depresión posparto
Apoyo emocional: Las doulas, a diferencia de las enfermeras, que rotan por turnos, y de los médicos, que están por periodos breves con la mujer, brindan apoyo continuo no solo durante el parto, sino también en el preparto y en el postparto.
Apoyo físico : Según las necesidades de cada mujer, la Doula puede sugerir medidas de confort como el uso de agua caliente o la pelota de parto, asimismo puede dar masajes y guiar a la mujer con diferentes técnicas de relajación y respiración. También puede recomendar diferentes posiciones o movimientos que facilitan el descenso del bebe y potencian la eficacia de las contracciones, lo que reduce significativamente la necesidad de pedir medicación para el dolor. Apoyo informativo: Las mujeres que recibieron su entrenamiento como Doulas conocen y entienden la fisiología del parto, por lo que pueden ofrecer información a la pareja acerca de lo que sucede momento a momento, bajando la ansiedad y promoviendo la confianza en el desarrollo fisiológico del nacimiento. Saben que cada mujer tiene su tiempo propio para parir y que la paciencia es un elemento indispensable en cualquier parto. Si se presentase alguna dificultad durante el parto, pueden ofrecer alternativas e información acerca de los pros y contras de los procedimientos a realizar. Apoyan las elecciones tomadas con responsabilidad y basadas en la ultima evidencia científica. Después del parto la Doula fomenta el apego de mamá y bebé, y también facilita el inicio de la lactancia materna al brindar información, guía y reafirmar la capacidad innata que tiene la mujer de amamantar. ¿Qué servicios incluye el trabajo de la Doula? Incluye una entrevista prenatal con la pareja donde se comparten los deseos particulares que tienen para su parto, el acompañamiento desde el inicio del trabajo de parto hasta la culminación del mismo y una visita postnatal en la cual brinda asesoramiento con la lactancia y se hace una retroalimentación de la experiencia vivida por la pareja.
Información compartida por Cecilia Briseño Gómez España, de BabyOm center, GDL