"I guess my company doesn't interest you any more."
Después de tantas cosas ocurridas en estos últimos días, lo que más deseaba era poder estar a solas e intentar mantener su mente tranquila, en blanco, solo él y nadie más.
Pronto sonó su teléfono, el cual hacía al otro extremo de su habitación, asomando, entre un bulto de mantas, oscuros mechones de cabellos alborotados y entre ellos, unos claros ojos azules con oscuras bolsas bajo estos, llevando todo a la conclusión de no haber pasado una buena noche.
"Supongo que mi compañía no te interesa más"
Sus ojos por un momento parpadearon para enfocar bien su vista y leer nuevamente lo que hacía impreso en la pantalla de su móvil, totalmente extrañado ante aquel mensaje a primeras horas en la mañana. ¿Será que era así como decía literalmente escrito? se cuestionó mentalmente al tiempo que llevaba una de sus manos a enredarse con su cabello, totalmente tomado por sorpresa y sin pensarlo más decidió responder su mensaje y luego dejar a un lado su teléfono para cubrirse nuevamente con las mantas, sin querer saber más.
Ven a comer cuando desees.”