¿Se pierde creatividad con la edad?
Esta es una pregunta que cualquiera se ha planteado en algún momento de su vida, y es bastante lógico, ya que si te paras a observar a un niño pequeño verás que siempre está jugando, dibujando o haciendo cosas relacionadas con la imaginación. Tú a un niño le puedes dar una caja de cartón y se meterá dentro para jugar, dásela a un adulto y si con mucha suerte no la tira, la usará para guardar cosas.
Pero ¿por qué? ¿Cuándo llega ese punto en el que dejas de jugar con una caja y empiezas a usarla... como una caja? En mi opinión no hay un punto en concreto en el que se produzca este cambio, es algo lento, y aunque algunas personas siguen siendo imaginativas cuando crecen, la gran mayoría olvidará como se hacía eso de imaginar.
Esto puede tener diversas causas, pero creo que hay algunas más comunes que otras. Por ejemplo, cuando empiezas a ir al colegio siendo niño, no sólo pasas cerca de ocho horas encerrado allí, además también tienes que estudiar y hacer deberes, entonces empiezas a pasar menos tiempo jugando y más estudiando ya que es lo que verdaderamente importa. También a esto se puede sumar la presión de los padres, que cuando te vean jugando te dirán que estás perdiendo el tiempo, y lo malo es que en muchos de los casos te lo puedes acabar creyendo.
Encima en el colegio o instituto casi nunca te van a evaluar en cuanto a tu creatividad, recuerdo que en los años que he dado plástica, si no te ceñías a lo que te pedían y hacías un dibujo diferente no tenían ningún reparo en ponerte un cero, aunque tu dibujo fuera mejor a lo que pedían, restándole poco a poco la importancia que no deberían de restarle.
Así nos hacen creer que lo que está bien es tener una respuesta igual a la del resto, dándonos muy pocas ocasiones para expresar nuestras opiniones en cuanto a algo.
Otra cosa que he notado también es que a las personas que han escogido itinerarios más creativos dentro de lo que cabe, se les tiene como que son menos listos que los que escogen un itinerario puramente científico. Esto es totalmente ridículo, y es donde se demuestra que poco a poco adquirimos este pensamiento, ya que creemos que es más inteligente el que es capaz de resolver un problema de matemáticas que el que es capaz de escribir una historia.
En conclusión, creo que definitivamente se pierde creatividad, pero no es algo natural, es algo a lo que casi nos vemos obligados.













