Descontexto
"Legalizando las drogas, se acabará con el narcotráfico". Esta es una premisa que he escuchado muchas veces en los últimos meses.
En realidad, he escuchado muchas premisas en los últimos meses que dejan mucho que pensar y debatir: "Si tal señor fuera presidente estaríamos mejor", o: "ya estamos hartos de los monopolios televisivos que nos venden pura basura", o mejor aún: "si fuéramos primermundistas, esto no pasaría".
Me he convencido: la mayoría de la población no hacemos nada mas que quejarnos de todo y seguir viviendo igualito que hace décadas –con un coche mas moderno y menos hijitos, pero igualito.
La ignorancia: el gran problema; la pasividad: el vehículo; los intereses de unos cuantos: la razón.
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Mi profesión, hasta hace unos 5 o 6 años sufría lo que en el gremio llamamos falta de cultura del diseño (gráfico). Parecía que los consumidores potenciales no sabían que necesitaban de nuestro trabajo para poder alcanzar ciertos beneficios en su relación vendedor-consumidor. Afortunadamente, hemos logrado hacernos notar y ahora saben que nos necesitan en algún punto, el problema ahora es que no saben exactamente cuál es nuestro trabajo ni cómo lo hacemos.
¿Los culpables? los mismos que realizamos ese trabajo que pocos saben cómo funciona. Mi intención no es quejarme amargamente de lo que mi gremio hace o no –mejor en otro post–, sino hablar de la desinformación –o ignorancia, depende desde donde se mire.
Acaso seremos los seres humanos tan prácticos que tendemos a tomar lo que tenemos a la mano en todos los contextos, acaso será que con el ritmo de vida tan acelerado que llevamos no tenemos tiempo de pensar en "pequeños detalles" pero sea cual sea la razón, estamos acostumbrados a dejarnos llevar por la corriente y la mayoría de las veces nos quedamos en la gelatina superficial de todo aquello que nos rodea.
La legalización de las drogas no es la solución al narcotráfico. Pongámoslo así:
Comencemos por definir droga y terminemos por entender que es una adicción.
Seguimos por comprender que al recibir la información y educación adecuadas respecto a esas adicciones podremos tomar la decisión de si entrarle o no a lo que puede hacernos adictos.
Poder tomar esas decisiones nos lleva a ser responsables de nuestros actos y cuando eso sucede, pensamos en las consecuencias –buenas o malas– de los mismos.
Si somos responsables tenemos la obligación de exigir lo que pensamos es mejor para cada uno de nosotros y entonces...
activamente buscamos lo que queremos consumir –o no.
La solución al narcotráfico son la información y la educación. La solución a muchos problemas que vivimos como sociedad es la misma.
Seguimos consumiendo, como sociedad, productos –los que sean– que no están bien porque para comenzar ni siquiera nos preguntamos acerca de la calidad de los mismos. Consumimos lo que nos trae la marea sin preguntarnos demasiado al respecto y entonces no cambiamos.
Consumimos, todos los días, una vida que no contextualizamos en lo mas mínimo.
Nos quejamos cuando se queja la periodista a la que escuchamos por la mañana pero no hacemos nada, activamente hablando, para cambiar nuestra situación. Nos quejamos en las redes sociales porque el anonimato en las masas nos protege; nos quejamos en una marcha por la paz por la misma razón pero, ¿cuantos de nosotros realmente estamos dispuestos a cambiar la forma en como vivimos? ¿En que momento va a terminar el masivo-pasivo activismo de escritorio para comenzar a ser activos y cambiar conscientemente nuestro modo de vida? ¿Estaremos dispuestos a llevar a cabo tal cambio?
Nos falta educación, nos falta información, nos faltan agallas para buscarlo y además no estamos dispuestos a dejar nuestra zona de confort –que cada vez aprieta más.
Mientras, yo sigo soñando con que me voy a vivir a la playa...















