Part III
Agripada y de mal humor. Cuando ya iba tomando las cosas con calma decides hablarme, UN SÁBADO. Me doy vergüenza porque aún no sé como decirte NO. Ojalá ese día no este muy lejano porque ya no puedo, no me aguanto ni a mí misma. No debiste hablarme y espero que hoy salgas, la pases bien, conozcas nuevas personas y que cuando sean las 4 o 5am (o cuando ya estés lo suficientemente ebrio) no me llames ni me escribas porque quiero estar igual de bien como tú lo estas.












