Kimbombo,
Honestamente aún no se porque te escribo ésto pero siento que es lo correcto. De esta manera nunca sabré si la leíste o no, pero al menos sabré que puede decirte todo lo que te tenía que decir sin sentir temor de lo que pudieras pensar de mi. No se en que momento me volví tan insegura, y honestamente no me gusta. Me aterra. Me aterra la idea de que este haciendo todo mal, de qué leas esto, me aterra la idea de estar enamorada de ti. Pues se que la vida continúa su rumbo y no se como atar los cabos sueltos. Si soy honesta conmigo misma creo que en algún momento de los últimos cinco años cambie quién era, y me volví insegura pero lo disimulaba tan bien que hasta yo me lo creí. O tal vez el mudar acá no fue tan buena idea, o tal vez si, solo sé que desde que estoy acá siento que hay un mar de tormentas en mi interior y que cada cierta cantidad de tiempo o pensamientos se desborda por mis ojos. No se como pararlo y me asusta todo el dolor que me causa. No entiendo porque todos estos sentimientos están atrapados dentro de mi o porqué se quedan ahí. Desearía poder saber. Desearía saber que ocurre y como pararlo. Recientemente mente comencé a escribir lo que sentía pero luego de unos días ya no supe que sentía. Como si todo se hubiera calmado, pero hoy regreso. Hoy comencé a pensar en ti, y como todos las otras veces, una vez tú nombre sale en mi cabeza todo se convierte en un espiral, el cual no puedo parar. Me comienza a doler el cuerpo y se me llenan de lágrimas los pensamientos. Por eso decidí escribirte. No creo tener el valor de algún día enseñar te esto pero yo sabré que al menos pude sacarme eso de el pecho. Mi querido Kimbombo gracias por ser tan paciente, pero contigo todo se siente tan agridulce o tal vez solo tengo miedo de perderte, aunque eso hace mucho que pasó.
Descansa mi Kimbombo.









