He dejado de ridiculizar mis emociones, mis sentimientos son más libres, libres de ser y de prejuicios absurdos; mis anhelos ahora se han convertido en mis ambiciones, ambiciones con el único propósito de seguir libre por el mundo; la lucha constante con mi sombra se vuelve un consciente aprendizaje de vida y muerte; mi lado egoísta sigue aquí pero ahora ya tiene una razón de ser; mi existencia ya es más que ser y hacer; lo que llevo dentro lo cargo sin pesadez; mis llantos ya tienen sentido, al igual que mis gritos y mis sonrisas; la visión de mi futuro se ha esfumado, ya solo existen vagas imágenes que me ayudan a formar el presente, y el pasado seguirá ahí ayudándome a recordar porqué estoy aquí ahora; mi respiración sigue agitándose por un beso o por temor, pero ya no por preocupación; lo que escucho lo cuestiono, ya no callo; me rebelo ante los demonios que me persiguen, esos que traen consigo confusión, amarguras, cadenas, decenas de pensamientos delirantes que esclavizan; abrazo con fuerza los momentos que se convertirán en pasado; sigo dando vuelta a la página; ahora mis lecturas son por deseo y mis textos cobran vida, mis disparos ya no son automáticos y mis fotos revelan lo que soy; aún la música me mueve y me guía con la diferencia que ahora tiene compañía: el amor, el propio que siempre ha estado aquí, el que se comparte, el que guardas con sigilo, el amor con forma... el amor en sí.
~ Elvis ~
Montreal, QC.
Diciembre 2018









