“En los lugares sagrados y en los momentos propicios, nuestros antepasados se cogieron de la mano al casarse, y tales uniones de manos, atestiguados por los dioses y por la comunidad, eran legales, verdaderas y comprometedoras tal como el amor ate un corazón a otro. Ariadna, Stuart, ¿estáis preparados para declarar vuestros juramentos el uno al otro, juramentos que os juntarán, alma a alma, corazón a corazón, juntando las líneas sanguíneas de vuestros antepasados, y las de vuestra descendencia, atestiguados por los que se han reunido aquí el día de hoy, en espíritu y en cuerpo, en este círculo sagrado?”
(Stuart asiente con la cabeza, y después ambos pronuncian sus votos matrimoniales a la vez)
“Norte, Sur, Este, Oeste, Padre, Hijo, Y espíritu santo. Soy suyo y ella es mía desde este día y hasta el fin de mis días”.
“Norte, Sur, Este, Oeste, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Soy suya y él es mío, desde este día y hasta el fin de mis días”.
“Todas las cosas de la naturaleza son circulares. La noche se hace día, el día conduce de vuelta a la noche que, una vez más, se convierte en día. La luna crece y mengua, y vuelve a crecer. Hay la primavera, el verano, el otoño y el invierno, luego vuelve de nuevo la primavera Éstas son las florecientes ritmos del Ciclo de la Existencia, pero en el Centro del Círculo hay la quietud de la Fuente, eterna y brillante”.