Educación emocional y competencias básicas para la vida de Rafael Bisquerra
Introducción:
La educación emocional es una innovación educativa que se justifica en las necesidades sociales.
La palabra clave de la educación emocional es emoción.
Para poder hablar de educación emocional necesitamos saber qué es una emoción y que implicaciones para la práctica se derivan de este concepto.
Hay tres componentes en una emoción: neurofisiológico, (taquicardia, sudoración, rubor, etc.), conductual, (expresiones faciales, el lenguaje no verbal, el tono de voz, etc.), cognitiva, (es lo que a veces se denomina, sentimiento; miedo, angustia, etc.).
Gardner (1995) distingue siete inteligencias: musical, cinético-corporal, lógico-matemática, lingüística, espacial, interpersonal e intrapersonal. Posteriormente Gardner (2001) añade dos más: inteligencia existencial e inteligencia naturalista. De todas estas inteligencias, son la inteligencia interpersonal y la intrapersonal las que tienen que ver con la inteligencia emocional.
La ignorancia emocional puede ser destructiva. Por esto, los gobiernos deberían ser receptivos y preocuparse de los sentimientos individuales.
Mayer, Salovey y Caruso (2000) conciben la inteligencia emocional como un modelo de cuatro ramas interrelacionadas:
1) Percepción emocional: las emociones son percibidas y expresadas.
2) Integración emocional: Las emociones sentidas entran en el sistema cognitivo como señales que influencian la cognición (integración emoción-cognición).
3) Comprensión emocional: Señales emocionales en relaciones interpersonales son comprendidas.
4) Regulación emocional (emotional management): Los pensamientos promueven el crecimiento.
Salovey y Mayer (1990), considera que la inteligencia emocional es:
1) Conocer las propias emociones
2) Manejar las emociones
3) Motivarse a sí mismo
4) Reconocer las emociones de los demás
5) Establecer relaciones
En el mundo laboral se acepta que la productividad depende de una fuerza de trabajo que sea emocionalmente competente.
(Bisquerra, 2000), se considera la siguiente estructuración de las competencias emocionales:
1. Conciencia emocional
2. Regulación emocional
3. Autonomía personal (autogestión)
4. Inteligencia interpersonal
5. Habilidades de vida y bienestar
Concebimos la educación emocional como un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo de las competencias emocionales como elemento esencial del desarrollo integral de la persona, con objeto de capacitarle para la vida. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y social.
De los cuatro pilares de la educación (conocer, saber hacer, convivir y ser) señalados en el informe Delors (1996), como mínimo los dos últimos contribuyen a fundamentar la educación emocional.
Los objetivos generales de la educación emocional pueden resumirse en los siguientes términos: adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones; identificar las emociones de los demás; desarrollar la habilidad para regular las propias emociones; prevenir los efectos nocivos de las emociones negativas; desarrollar la habilidad para generar emociones positivas; desarrollar la habilidad de automotivarse; adoptar una actitud positiva ante la vida; aprender a fluir, etc.











