Es una tomadura de pelo. Una pérdida de tiempo de más de una hora para luego despertar y ver que todo es mentira, que es un sueño. Osea, que en realidad nuestra Femme Fatale es la heredera de Aramís Fuster, que por cierto, desde que intentó suicidarse junto a su madre no sabemos nada de ella. En resumidas cuentas, tenemos un inicio fulgurante, un desarrollo pobre, lento y sin sentido, y un final que no se lo cree nadie. El polvo en la mesa de billar, de lo mejor de la historia del erotismo.
rafal es el nuevo Boyero y «Femme Fatale» una tomadura de pelo. rafal, fatal. rafal quería tetas. En filmaffinity






