“Épica bíblica” determina violencia opositora en Venezuela
#Profético La fraseología bíblica que evoca episodios bélicos del pueblo de Israel es habitual en la identificación de acciones y operaciones violentas de la oposición venezolana. Así tenemos la Operación David, para asaltar el Fuerte #Paramacay (AGO2017) o la Operación Gedeón, que el 3MAY intentó incursiones costeras.
En ambas participó un joven de 33 años, Rayder Alexander Russo Márquez, que fue capturado la semana pasada en Colombia. Pero su acción más destacada es la organización del atentado con drones para asesinar al Presidente Nicolás Maduro en agosto de 2018, donde recibió instrucciones de Julio Borges.
Pero como para seguir la saga bíblica, Rayder antes de su captura tenía definido un nuevo destino con nombre profético. Así, el 9 de junio ingresó en la nómina de Consultores Paraguaná “Ezequiel 37”, C.A., según su perfil del IVSS. Quienes tengan “cultura bíblica” saben lo que significa el capítulo 37 del libro de Ezequiel sino se los explicamos.
Este libro del profeta Ezequiel recoge una escena que sería la envidia del mejor guionista del género “walking dead”: la visión del valle de los huesos secos. En 14 versículos se muestra como el poder divino devuelve la vida a huesos absolutamente deshidratados mientras los recubre de piel y tejidos.
Frases como “y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso”, o “y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos” describen con generosidad la conversión de los huesos en “zombies”. Es el top de las profecías pues ofrece convertir a la muerte en vida.
No hemos logrado identificar la naturaleza de la consultora llamada “Ezequiel 37”, pero seguramente sus propietarios creen firmemente en la promesa contenida. Y, vista la identificación con lo bíblico, lo más probable es que la contratación de Rayder en Ezequiel 37 no sea una casualidad. ¿Cual será la próxima?
Toda la épica bíblica resalta que pese a la debilidad militar de Israel, Jehová les aseguraba la victoria en forma milagrosa y sólo por la fe plena. Así el pequeño pastor David derribó a Goliat con una honda; Gedeón derrotó con sólo 300 hombres y antorchas en vasijas, a centenares de miles, y Ezequiel vió surgir todo un ejército de los huesos secos.













