© Elena Panzetta
Primavera
Sprocket Rocket + Kodak Portra 160 (2021, Ferrara)
Dicen que la realidad y el tiempo son relativos y que la realidad objetiva no existe. En nuestra mente se superponen vivencias y sentimientos como capas del Photoshop y cada uno de nosotros vive una realidad distinta compuesta por muchas capas. Sin embargo, no creo que haya que ver esto como una interferencia o como un límite, sino como algo imprescindible. No podemos comprender ni conocer la realidad solo a partir del pensamiento, precisamos también de nuestra subjetividad. No existe el pensar sin un sentir. Y hay percepciones que las palabras solas no pueden expresar. Allá donde las palabras no llegan a explicar la complejidad de nuestra realidad, el arte ayuda un poco en esta difícil tarea. A veces lo que más se le acerca es un paso de danza, a veces es un canto, otras veces una foto, como esta doble exposición que hice a mi madre durante mi regreso a Italia. Comparto una cita que habla de esto:
“Somos metafísicos. No vivimos en la tierra sino en nuestras quimeras, en las conversaciones. En las palabras. Debemos añadirle algo más a la vida cotidiana para comprenderla. Incluso cuando nos encontramos junto a la muerte. Esta es mi historia. Se la he contado. ¿Por qué me he hecho fotógrafo? Porque me faltaban palabras.” (VÍKTOR LATÚN)
















