Rechicero (Terry Pratchett)
Ojalá hubiera hecho caso a la recomendación de Terry Pratchett de comenzar su saga de los magos por Rechicero y no por su El color de la magia, que publicó primero. Si así lo hubiera hecho, posiblemente llevaría leídos muchos más libros del Mundodisco de los que ahora cuento en mi haber. En fin, qué se le va a hacer, al menos con el tiempo me he convertido en un devoto lector de este autor.
Siempre es refrescante volver al mundo y a los personajes creados por sir Pratchett. Y eso que con este tenía mis reservas, porque Rincewind, su protagonista, nunca había sido santo de mi devoción, ni en la anteriormente mencionada El color de la magia ni en sus cameos en otras novelas que me había leído. Su torpeza e inutilidad innatas siempre conseguían ponerme de los nervios, y su lastimero aspecto, rematado por su sombrero con la palabra “echicero” bordada, me incomodaba. Así que mis perspectivas en relación a la lectura de este volumen no eran muy halagüeñas. Pero como finalmente estaba dispuesto a hacerle caso a Pratchett en su sugerencia sobre leer Rechicero como comienzo de la mencionada saga de los magos, hice de tripas corazón y volví, eso sí, con ilusión, a la ciudad de Ankh-Morpork.
Rechicero es una novela (a diferencia de El color de la magia que traía varias historias cortas) equiparable a las otras que inician sagas dentro del universo literario del Mundodisco y que me he leído recientemente (Ritos iguales, Mort y ¡Guardias!¿Guardias?). Así, dentro de su concepción humorística tiene una sorprendente y envidiable epicidad que, en mi opinión, supera a la que encontramos en las anteriores.
El argumento gira en torno a la llegada a la ciudad de un rechicero, el octavo hijo de un hechicero que era, a su vez, otro octavo hijo. Coin, que así se llama aquel, respira magia de forma natural y pone en jaque mate al gremio de ociosos magos, lo cual no está nada mal para tratarse de un niño de sólo diez años. Ahora bien, sus ansias de poder absoluto pasan por hacerse con el simbólico sombrero de archicanciller que, desafortunadamente para él, ha sido robado por Conina, una joven bárbara que parece condenada a seguir los pasos de su afamado padre, el legendario Cohen, y en cuya huida se dará de bruces con nuestro quiero-y-no-puedo Rincewind, que no ha aprendido nada de magia en todos los años que lleva en la Univerdad Invisible y se ve arrastrado, muy a su pesar, a toda una serie de aventuras que les llevarán a la ciudad de Al Khali, una especie de Bagdad de las mil y una noches. Mientras, Coin pone patas arriba Ankh-Morpork y planea derrocar a los mismísimos dioses del Disco, lo cual tiene visos de desencadenar el Apocrilipsis (sí, habéis leído bien).
Rechicero es una novela que cuenta con numerosos personajes que cualquier lector de la saga reconocerá al instante, desde el mismo Rincewind, eternamente acompañado de su Equipaje (un baúl dotado de decenas de patitas, apetito voraz y pendenciero carácter) pasando por tantos otros, como el Patricio (maquiavélico gobernador de Ankh-Morpork), el Bibliotecario de la Universidad Invisible (en realidad un entrañable orangután) o la Muerte (que en esta ocasión viene acompañada de unos amigos). Después de haber leído cuatro novelas previas del autor ambientadas en su universo tan particular y estrambótico, esta Rechicero se ha caracterizado por una familiaridad refrescante, aunque me atrevería a decir que la novela, concebida de forma independiente, es igualmente disfrutable para el lector recién llegado al Mundodisco y sin duda una de las mejores por donde empezar a leer a Pratchett.
En mi caso, leer la novela me ha ayudado a superar mi inicial animadversión a su indiscutible protagonista, ese perdedor y patán de Rincewind, que no sólo me ha acabado convenciendo sino que además se ha granjeado mi simpatía. Por otro lado, la trama me ha arrastrado prácticamente desde el principio, y su final es de los más climáticos y épicos que he leído en una novela del Mundodisco (y ya he leído unos cuantos que encajan en este perfil).
En definitiva, una novela muy divertida sobre los magos del Mundodisco que puede ser, también, un buen punto de partida para iniciarse en este universo tan delirante cuya creación catapultó a la fama a su autor, Terry Pratchett.
















