“Nunca supe porque no podías renunciar del todo a mí, ni por qué no me dabas un lugar en tu vida como si no valiera lo suficiente, nunca entendí tus idas y vueltas pero algo dentro de aquellos ojos me decía que me amabas, creo que por eso pensaste que no importaba que nunca me lo dijeras, y supongo que por eso siempre te recibía con los brazos abiertos”.
-Después de él.










