Aflicción
No estaba realmente enamorada de Eduardo como él creía y él nunca me amo como decía hacerlo; me di cuenta que ambos estábamos disfrazando nuestras aflicciones (por terceras personas) con falacias de amor.
Eduardo me recordaba a mi primer amor, así que cuando rompimos no me dolió su partida. Yo, yo solo era el viaje, porque al final regreso con la persona que realmente amaba a pesar de la traición que cometió hacía él.
Fue fácil dejarlo ir, yo sigo amando a alguien más.













