“La repostería es una ciencia exacta”
pero nadie te cuenta que también es esperar frente al horno como si fuera a darte respuestas
que es abrir la puerta demasiado pronto y ver cómo todo se desinfla como un pequeño desastre silencioso
que es medir dos veces porque una vez no fue suficiente
que es fallar una receta y aun así volver a intentarlo
porque cuando finalmente sale bien…
no es solo un postre es precisión, paciencia y un poco de ti que decidió no rendirse...















