Jamás habría imaginado que recibiría una llamada de ese tipo algún día, menos cuando ya habían pasado años desde la última vez que la había visto. Al llegar al hospital, se había tomado un tiempo antes de ir a la habitación de la mujer, no estando seguro de que diría una vez que entrara allí. Una vez que se armó de valor para hacerlo, la mujer se encontraba dormida, por lo que decidió sentarse a su lado y esperar a que reaccionara, admirando la belleza que seguía manteniendo en su rostro, incluso con algunos rasguños en este. “¿Nahla? ¿Te encuentras bien?” Fueron las primeras palabras del castaño al ver el movimiento de la mujer en la camilla. Si bien, seguía en el hospital, le había alegrado saber que no estaba tan malherida como para que las consecuencias de tal accidente fueses graves. “Soy yo, Matthew. ¿Me recuerdas? Me tenías como contacto de emergencia.” No estaba seguro si debía de preguntar por sus padres o algún hombre en su vida. Tal vez lo tenía como contacto de emergencia por el simple hecho de que se le había olvidado cambiarlo o algo así. Se puso de pie, acercándose a la camilla para tomar suavemente la mano ajena, dándole un delicado apretón en esta para llamar su atención. ( @reptilix. )













