Vivo en mí!
Ciertamente Él vivo está, la tumba perdió su propósito al quedar vacía pero ¿de qué sirvió el sacrificio si tu corazón está como la tumba, vacío y sin propósito? ¿Si el Cristo resucitado no vive en ti? No perdamos el motivo de esta celebración, y dejemos que El viva plenamente en nuestras vidas.











