Fui un jardín de flores inciertas. Un silencio que se columpió en el silbido de tu alma. Renegué de mis cuatro cardinales y oré, devota y manifiesta, a los pies de tu infierno. Te amé como la noche odia al amanecer, quebrada.Como el mar cuando engulle al río..., imperceptible.Te amé con el crujir de mi carne, atrapándote en mi mutismo y en la herida que nunca sanaba. [...]
“Resurgente” ©ɱağa
Si deseas, puedes leerlo completo en la Trastienda: https://latrastiendadelpecado.blogspot.com/2020/04/fui-un-jardin-de-flores-inciertas.html

















