Mis lindos fantasmitas 👻✨
¡Bienvenidos otra vez! El día de hoy les traigo el resto de la ruta de Leyendas Urbanas. Mucho de lo importante ya quedó mencionado en la publicación anterior, sin embargo, necesito detenerme un poquito en Sena, porque aunque su ruta aquí no ofrece tanto contenido como otras… me robó el corazón por completo 💔💖.
Si bien varias cosas ya se tocaron en la ruta de Koyo, la ruta de Sena trata, literalmente, de lograr que Sena nos recuerde a la mañana siguiente, ya que siempre se olvida de nosotras cuando cae en su bucle temporal ⏳. Aun así, descubrimos algo importante: somos un factor sorpresa 😭✨. Como no formábamos parte de la rutina diaria de Sena cuando estaba vivo (a diferencia de Koyo), de vez en cuando logra recordar fragmentos de nuestros encuentros y consigue retenernos en su memoria durante dos días enteros, señores 😭👏.
Para avanzar, vamos con Hibiki a pedirle prestada su moneda: el objeto valioso que se llevó a la tumba y que usaba para comunicarse con Koharu. Hibiki nos la presta para contactar al espíritu del tablero, pero nos advierte que Sena tiene grandes arrepentimientos y que presiente que podría convertirse en un espectro 😰. Hibiki siente cariño y admiración por Sena 🥺💙, ya que como fantasma del espejo en la escuela siempre lo veía practicar, y se sintió genuinamente feliz cuando descubrió que se había convertido en idol ✨🎤. Por eso nos habla de la energía de Sena… aunque nos asegura que, por ahora, todo está bien.
Tras reunirnos con el espíritu del tablero, descubrimos algo impactante: estamos vivas, pero somos fantasmas vivos 👻💥. Aquí, literalmente, nos olvidamos de Koyo, así que no sabemos que él es realmente un fantasma (ups…). Cuando Sena se entera, nos dice que tenemos mucho por vivir y que deberíamos disfrutar esa vida por los dos 😭, terminando en una despedida triste y emotiva, como toda su ruta… dejándome en lágrimas.
Aunque Misa vuelve a la vida, no deja de pensar en Sena, preguntándose constantemente si realmente habrá logrado cruzar… o si siquiera la recordará 💔. Los días pasan, la madre de Misa se vuelve sobreprotectora por miedo a que su hija vuelva a sufrir un accidente, y Misa le cuenta todo a Sayaka, sabiendo que, como buena amante del ocultismo, sí le va a creer 🔮✨.
Con el tiempo, seguimos extrañando a Sena, adaptándonos de nuevo a la vida: visitamos el parque y la estación donde sabíamos que solía estar, llamamos su nombre al viento sin respuesta 🍃… e incluso llamamos a Koyo para recibir la llamada de Marry Mary y poder hablar con Sena 😭📞. Él nos dice que aprecia nuestra preocupación, que pronto cruzará al cielo y que debemos olvidarlo y seguir adelante… pero como buena MC terca 😤💗, nos negamos.
Incluso le pedimos ayuda al sacerdote del templo para comunicarnos con un fantasma muy importante para nosotras. Él nos entrega un artefacto protegido por el templo, diciendo que, al final, fue creado para ayudar a los creyentes 😭🙏. Y yo como: weee… weee… ¡muchas gracias! 😭✨. El artefacto RESULTA que sí funciona y logramos ver a Sena 💖. Nuestros labios se rozan… y aunque no podemos sentirlo del todo, sabemos que esa calidez es real 💋✨. Pero el momento dura poco: el artefacto se oscurece y debemos esperar a que recupere su color, sin saber cuánto tiempo pasará.
Desesperadas, le pedimos ayuda a Hibiki, colocando la mano en el espejo con la esperanza de que nos escuche… ¡y SÍ LO HIZO! 😭🪞. El sacerdote escucha la palabra “espejo” y, sabiendo que es el mundo de Hibiki, corremos a colocar las manos y somos absorbidas por él ✨👻.
Pero… Hibiki no está 😐. Solo está Sena. Resulta que Hibiki se mantiene lejos porque se siente atraído por nuestro calor y teme lastimarnos, pero al ver nuestra sincera preocupación por Sena, nos permite entrar al espejo para verlo y hablar, aunque todavía no podemos tocarlo 💔. Sena nos confiesa que fue egoísta, pero que fue feliz al escucharnos decir que lo extrañamos y pensamos en él todos los días. Poco a poco, sin embargo, quiere dejar de ser egoísta y desea que no desperdiciemos esa vida que es un regalo… una vida que a él le fue arrebatada 😭.
Entonces ocurre lo impensable: un sonido escalofriante nos detiene… y es que Hibiki ya había empezado a enloquecer por nuestro calor 😨. Como si fuera un videojuego de terror, debemos correr por toda la escuela y escondernos para no ser asesinadas 😭🏃♀️.
Si todo sale bien, existen dos finales:
🔹 Primer final: logramos salir con vida gracias a que Yui y Kureha nos dan energía para el amuleto. Escapamos… pero no sabemos qué pasó con Sena. En el epílogo descubrimos que no logró cruzar, pero está a salvo y el amuleto solo se recarga una vez al año, y solo podemos verlo durante un corto periodo 😭💔. Es romántico… pero sigue siendo terriblemente triste para mí.
🔹 Segundo final: Sena casi se va con San Pedro para salvarnos, pero logramos hacer reaccionar a Hibiki. Entre lágrimas, se disculpa y nos dice que para salvarlo debemos darle nuestra energía… lo que resulta, otra vez, en nuestra muerte 😭💥. Sena obtiene felicidad y tristeza al mismo tiempo, y ahora vivimos sabiendo que nuestra familia nos llora 💔. Al menos Sayaka, aunque nos extraña, sabe que estamos con Sena y que este fue el camino que elegimos.
Me acabé tres cajas de pañuelos escribiendo y jugando esta ruta 😭🧻. Espero que también hayan llorado conmigo. Nos vemos en la próxima publicación para hablar del mundo espiritual, el último mundo por revisar 💙👻.